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Actualizado el 31/08/2013
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Presidente Barrick Sudamérica: “Retomar la confianza del país nos va a costar mucho tiempo”

Autor: C. Pérez-Cueto / V. Cofré

El también vicepresidente senior de Pascua Lama dijo que la compañía reconoce que contacto con comunidades y autoridades no fue el óptimo.

Presidente Barrick Sudamérica: “Retomar la confianza del país nos va a costar mucho tiempo”

Es chileno, tiene 52 años y tres décadas en el sector minero. Hace cuatro meses llegó a Barrick Gold a hacerse cargo de uno de sus proyectos más controversiales: Pascua Lama. Eduardo Flores, presidente de Barrick Sudamérica y vicepresidente senior de Pascua Lama, es quien busca dar continuidad al proyecto y reconstruir la imagen de la firma, afectada tras las multas por daños medioambientales y la paralización de la iniciativa, que tiene 50% de avance, involucra US$ 8.500 millones de inversión, es el primer proyecto binacional minero y en sus primeros cinco años de operación producirá entre 800 mil y 850 mil onzas de oro.

En su primera entrevista en el cargo, Flores dice que ha trabajado en países como Pakistán, Ecuador, Australia, Estados Unidos y Colombia, “con culturas y cosas que son muy diversas a lo que uno ve en Chile”. Antes de Barrick, ha estado en la ex Disputada de Las Condes, en Kinross Gold Corporation; El Morro y Tethyan Copper Company (un joint venture entre Barrick y Antofagasta Minerals).

Pascua Lama, dice, es “tremendamente” rentable para Barrick y es la única iniciativa en desarrollo que tiene la empresa.

¿Por qué decide hacerse cargo de este proyecto?
Porque soy chileno. Me parece que el aporte de mi experiencia es relevante. Hay que tener un diálogo más abierto con las comunidades y con las autoridades. Es un trabajo que he hecho en los últimos 10 años, en diferentes países y más complejos que Chile.

¿Cómo se venía haciendo el trabajo con las comunidades?
Teníamos un diálogo muy restringido, poco transparente y poco creíble. No digo que lo hemos cambiado. Es un largo camino y nos va a costar mucho tiempo, pero tenemos que dar señales iniciales de que vamos en la línea correcta.

¿El que Barrick haya escogido a un chileno es una señal?
Absolutamente. Pero más que señales hay que hacer cosas. Transparencia, por ejemplo. Corregir los errores que tenemos.

¿Qué errores se cometieron?
Cuando la compañía estaba en full construcción, consumíamos del orden de US$ 150 millones al mes y la variable tiempo es una de las más importantes. Eso nos llevó a tomar una decisión muy rápida de iniciar el prestripping. Antes de llegar a las zonas mineralizadas del depósito, hay que remover una cantidad importante de material para poder hacer económicamente el desarrollo de la mina, y eso nos toma 14 meses. El prestripping se inicia 14 meses antes de partir la producción. Tomamos la decisión de partir, pero no teníamos todas las variables bajo la RCA terminadas como ésta nos exigía. Eso fue un error relevante, inaceptable.

¿Fue el principal error?
Sí. El monitoreo de todas las variables, de todo lo que está en juego, tiene que tener una información en línea. Cuando tomamos las decisiones de seguir adelante, pensamos que esto era un riesgo que podíamos controlar, pero no lo controlamos.

¿Hubo otra contingencia?
El segundo evento fue por efecto de la naturaleza. Teníamos el sistema de manejo de aguas en una construcción intermedia y se produjeron deshielos más grandes de los que habían ocurrido en el pasado. Con el sistema de manejo de aguas a medio construir y una gran cantidad de agua no se puede manejar y ocurre el daño que probó la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), con el cual afectamos las vegas.

¿Hubo daño ambiental por el polvo en suspensión del prestripping?
Esa fue una sanción que tuvimos del Sernageomin. Cuando se comienza la operación de prestripping, de los 14 meses alcanzamos a hacer menos del 10%. Tuvimos problemas en el sistema de manejo de polvo porque las variables que pronosticamos de viento y dirección no eran las que teníamos respecto de la información histórica. Reconozco que se fue polvo a los glaciares, pero no existe una medición exacta ni una sanción de la SMA en particular por eso. Lo que nosotros alcanzamos a depositar con el prestripping es el 0,3-0,4% de material, entonces lo que hay es mínimo, es muy poco.

¿El polvo que llegó a los glaciares generó daño ambiental?
Esto es subjetivo y estamos hablando de apreciaciones. Prefiero irme a los organismos regulatorios y técnicos que hay en el país. Si la superintendencia considera que eso fue lo que ocurrió, entonces es una opinión técnica válida.

¿El único daño ambiental que ustedes admiten es el de las vegas?
Es correcto.

¿Ha sido muy severo el juicio público?
Es correcto en función de la información que se maneja y desde mi punto de vista hay un rango enorme entre verdades y cosas que no han ocurrido.

¿El público no ha podido acceder a toda la información?

Como compañía tampoco hemos hecho nada en poder mantener una transparencia en la información. Es lo que estamos tratando no de revertir, sino que solamente de ser transparente.

La industria también los ha criticado por dañar la imagen del sector ¿Considera injusto ese reproche?
No lo considero injusto. La imagen es una cosa que se forma con información correcta e incorrecta, y mis pares tienen un juicio más bien negativo. Lo respeto, pero mis pares después de hacer ese juicio dicen: creemos que la compañía está empezando a moverse en la dirección correcta.

¿Barrick no va a abandonar este proyecto?
No se puede.

¿Aunque eso signifique ir aplazándolo?
Todo tiene un límite

¿Cuál es el límite?
No lo podemos precisar.

Si la Corte Suprema determina que deben ingresar un nuevo estudio de impacto ambiental, ¿El proyecto continuaría siendo viable?

No lo sé, tengo que evaluarlo.

¿Están preocupados por eso?
Absolutamente preocupados. Creo que las lecciones se van aprendiendo también. Que ese fallo esté eventualmente en contra es un impacto enorme. Estamos trabajando de la manera más diligente que se puede y si ese es el escenario, tendremos que revaluar. Estoy a cargo de que la compañía vuelva a estar en el curso de acción y estas cosas vienen un poco de la historia, impactando las decisiones del negocio. Ponerla en el curso de acción no significa que en un año y medio esté todo bien. Nos vamos a demorar mucho más tiempo. Estimo que volver a retomar la confianza del país, en función de la información que hay, nos va a costar mucho tiempo, pero estamos trabajando en esa línea. Tengo la confianza de que podemos sacarlo adelante, nos va a costar muchísimo, vamos a tener que arreglar varias cosas en este proceso.

El proyecto
¿Qué importancia tiene Pascua Lama para Barrick?
Barrick produce siete millones de onzas de oro en el mundo y este proyecto aportará 800 mil onzas.

¿Cuál es la rentabilidad esperada?
Es muy difícil decirlo porque depende de los precios de largo plazo. Son rentabilidades de dos dígitos, absolutamente.

El proyecto es de US$ 8.500 millones, pero todo indica que será más…
No lo sabemos. Al igual como la compañía tiene crecimiento, también está buscando todas las oportunidades para contener costos. Vamos a tener cifras nuevas probablemente antes de fin de año.

¿Cuál será el costo financiero de los 18 meses que tomarán en aplicar lo exigido por la SMA?
Los costos financieros depende de qué es lo que estamos haciendo. Hoy estamos parados en Pascua y lo que estamos haciendo es poder conectar de la mejor manera económica y óptima el lado argentino. Estamos disminuyendo la cantidad de trabajo en Argentina, buscando el óptimo que nos permita encontrar el mejor punto de equilibrio, de manera que con el estimado de noviembre del próximo año volvamos a construir en el lado chileno. Ese es nuestro plan, pero está sujeto a hacer un trabajo con la autoridad y obtener permisos específicos.

¿Cuándo estaba previsto que el proyecto partiera en sus operaciones y cuál es la nueva fecha?
Eso se mueve aproximadamente 18 meses. Estábamos en el tercer trimestre de 2014 y ahora estamos a mediados de 2016.

¿Cuánta gente dejó la compañía?
En el lado chileno, teníamos del orden de 1.500 personas en el peak, y hoy tenemos unas 350 personas. En el lado argentino, la única forma de operarla es cuando esté listo Chile por lo que tuvimos que reducir a casi la mitad el accionar. Así que las reducciones del personal que teníamos en Argentina han sido cercanas al 50%.

¿Quién está a cargo del contacto con las autoridades en Argentina?
Trabajamos con un equipo global a nivel corporativo, a nivel regional. Soy la persona que está a cargo de todos los temas asociados al proyecto Pascua Lama.

¿Por qué Guillermo Caló, ex vicepresidente de Barrick Sudamérica, que dejó su cargo por la polémica en Pascua Lama, volvió a la firma?
El se fue. El tomó una responsabilidad de un proyecto mucho más complejo. Pero sus capacidades, de poder ayudarnos específicamente en Veladero, que es una la operación cercana a Lama, son los servicios que él está prestando a la compañía.

¿El no es empleado de Barrick?
No. El no es empleado de la compañía.

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