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Actualizado el 07/06/2013
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Prisión perpetua a “Camarada Artemio”, último líder histórico de Sendero Luminoso

El tribunal condenó a Florencio Flores Hala por delitos contra la salud pública en agravio del Estado, tráfico ilícito de drogas y terrorismo agravado.

Prisión perpetua a “Camarada Artemio”, último líder histórico de Sendero Luminoso

Un tribunal peruano condenó este viernes a cadena perpetua a Florencio Flores Hala, “Camarada Artemio”, último líder histórico de la guerrilla maoísta Sendero Luminoso, quien fue declarado culpable de los delitos de terrorismo, narcotráfico y lavado de activos. 

Tras una extensa lectura de más de siete horas, el tribunal anunció que “se condena (a Artemio) a cadena perpetua, por los delitos contra la salud pública en agravio del Estado, tráfico ilícito de drogas y terrorismo agravado”. 

La sentencia a “Artemio”, nombre de guerra que utiliza Flores Hala desde hace más de dos décadas, se leyó en su presencia en una sala judicial del presidio de la base naval del Callao, en el oeste de Lima, y puso punto final a un proceso de seis meses.  

El ex guerrillero escuchó la sentencia en silencio y sólo levantó el puño mirando a la prensa cuando se anunció la condena. 

Como parte de este, el tribunal le impuso una multa de 500 millones de soles de reparación civil (182 millones de dólares). 

La defensa de “Artemio” anunció que apelará la sentencia y presentará un recurso de nulidad. 

“Es una sentencia política. Él es un preso político”, dijo su abogado, Alfredo Crespo.  

El dirigente guerrillero fue capturado herido en febrero de 2012 por fuerzas combinadas de la policía y del ejército en la selva peruana. 

Ex jefe regional de la guerrilla en el valle del Alto Huallaga, el “Camarada Artemio”, de 51 años, dirigió ataques contra fuerzas de seguridad en esa región de la selva central peruana, conocida también como centro de operaciones de bandas de narcotraficantes y donde se refugió tras la captura en septiembre de 1992 de Abimael Guzmán, fundador y líder histórico de Sendero Luminoso. 

Durante el juicio negó ser un terrorista y se definió como un “revolucionario” en la “gesta heroica de la guerra popular”, un conflicto armado que dejó 69.000 muertos y desaparecidos en Perú entre 1980 y 2000. 

El tribunal de la Sala Penal Nacional, conformado por los jueces Clotilde  Cavero, María Luz Vásquez y Cayo Alberto Rivera, lo encontró culpable de los  tres delitos por los que se le procesó. 

La fiscalía peruana lo había acusado de medio millar de acciones terroristas, de la muerte de unos 60 policías, de asesinatos selectivos de civiles y también de tráfico de drogas y lavado de activos en Perú, uno de los principales productores mundiales de cocaína. 

“Artemio” es considerado un hombre leal a Guzmán y era uno de los últimos integrantes del Comité Central de Sendero Luminoso que continuaba sin condena, debido a sus más de dos décadas en la clandestinidad. 

Sobre sus presuntas vinculaciones con el tráfico de drogas, “Artemio” las negó enfáticamente durante el juicio. 

“Jamás nos involucramos con el narcotráfico, siempre lo hemos repudiado”, aseveró, y añadió que incluso los desafió y llegó a poner orden en varios poblados amazónicos donde los narcos cometían abusos contra campesinos. 

“Artemio” cumplirá su sentencia en la prisión de máxima seguridad de la base naval El Callao. 

Capturado el “Camarada Artemio”, el gobierno peruano intensificó la búsqueda del “Camarada José”, Víctor Quispe Palomino, líder de la facción en activo de Sendero Luminoso en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (Vrae), en el sureste del país. 

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