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Actualizado el 17/04/2015
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Realidad versus ciencia ficción: tres dramas que llegan a salas locales

Algernon es un experimento neurocientífico en vivo; Hijos de..., aborda la ausencia de un padre juzgado por derechos humanos, y No despiertes a los niños, retrata los instantes más íntimos de una joven pareja.

Realidad versus ciencia ficción: tres dramas que llegan a salas locales

Fue la casa donde crecieron, mientras los adultos susurraban tras la puerta. Es allí donde ahora los hermanos Lucía, Rosario y Juan retornan luego de tiempo sin verse, a la espera de que su padre, quien años antes salió estoico por la puerta con sus bototos impecables, vuelva a cruzar la entrada en silencio. Muerto. El militar, juzgado por violaciones de derechos humanos durante la dictadura, acaba de suicidarse en la cárcel a dos días de cumplirse su condena. 

“Hay una pérdida de la relación familiar porque los roles paternos se configuran a partir de  ideales y heroísmos supeditados a una situación fuera de la familia. Es abandono también”, dice el arquitecto y teatralista mexicano Fernando Ocampo (Santiago High Tech) radicado en Chile hace 7 años. En paralelo, la actriz y dramaturga chilena Claudia Hidalgo asistía a un taller de dramaturgia que impartía Juan Radrigán y su hija Flavia, también dramaturga. De ahí saldría el texto de Hijos de…, el tenso reencuentro de tres hermanos, hijos de la dinastía militar chilena, para recibir el cuerpo de su difunto padre. A cinco años de su escritura, la obra debutó el jueves pasado en el Teatro del Puente, donde estará hasta el 30 de este mes, dirigida por Ocampo. 

“Dudé en dirigirla porque sentía que mi punto de vista sobre los temas nacionales podía ser arbitrario”, dice el director. “Después pensé que el desafío estaba ahí, que lo interesante estaba en esa lectura que he podido construir en imágenes cruzadas por lo personal y lo que escucho decir a los chilenos que son”. 

El espectador como testigo oculto

Un living: un sofá, una lámpara y una mesa con una botella de alcohol encima le bastaron a Cristián Plana (Paso del norte) para retratar sobre el escenario el sueño de una joven pareja compuesta por una exitosa abogada que lleva causas de violencia de género, y un chef carente de aspiraciones. Eso es No despiertes a los niños, la nueva obra que está mostrando el director en el Taller Siglo XX, en el marco del ciclo Teatro Hoy, escrita por Constanza Manríquez. 

“Quería mostrar el espacio más íntimo, con su luminosidad y oscuridad. Por eso elegí esta sala, una de las más pequeñas en Santiago. Lo que hicimos fue convertir el espacio en lo que todos reconoceríamos como un living de un departamento nuevo, que además representa el sueño de toda pareja que decide unir sus vidas. Allí se logra la tensión y complicidad que queríamos: el público se convierte en un voyeur, en el espía que logra ver desde lo erótico hasta lo más violento”, comenta Plana. No despiertes a los niños estará presentándose hasta el domingo 26 de abril en la sala ubicada en el barrio Bellavista.

“Un experimento en escena”. Así es como el actor Moisés Angulo define su más reciente trabajo, dirigido por Nicolás Fernandois. Algernon, en cartelera hasta el 3 de mayo en el Teatro de la Universidad Mayor, está basado en el breve relato de ciencia ficción Flores para Algernon, de 1959, del estadounidense Daniel Keyes. En 1966, tras ser publicado en The Magazine of Fantasy & Science Fiction, su autor lo reescribió como novela y ganó el Premio Nébula, quizá uno de los más prestigiosos del género. En 1968, el mismo texto llegó al cine con Charly, dirigida por Ralph Nelson, y que le dio un Oscar a Mejor Actor a Cliff Robertson, fallecido en 2011.

La historia muestra a Charlie Gordon, de 37 años, un hombre que padece un retraso mental con un coeficiente intelectual de 68. Su vida da un giro radical cuando se somete a un experimento para aumentar su inteligencia, a la par con la de un ratón. Mientras, cuestionará la condición humana. “Es un ejercicio real: sobre el escenario estoy solo yo, sobre una tarima de latón. En cierto momento, el neurocientífico estadounidense Tim Marzullo sube a escena y conecta electrodos en mis músculos, que al contraerse, encienden un foco que apoya mi interpretación y toda la puesta en escena”, dice el actor. 

“Mi hermano es fanático de la ciencia ficción, él fue quien me presentó el texto. Apenas lo leí, me pareció una buena idea poder mostrarlo adaptado al teatro”, cuenta. “A medida que Charlie aumenta su grado intelectual, nota que las personas que conoció antes no eran tan privilegiadas como quería, y entonces su concepción del mundo cambia”. Pero cuando Algernon, el ratón de laboratorio que durante todo el montaje acompaña al personaje de Angulo en escena, sufre una regresión que finalmente le da muerte, la vida del protagonista penderá de un hilo.

Fichas de cada obra:

Hijos de… Hasta el 30 de abril en Teatro del Puente. Martes., miércoles y jueves 19:30 horas. $6.000 g.eneral, $4.000 Tercera Edad, $3.000 estudiantes.

No despiertes a los niños. Hasta el 26 de abril en Taller siglo XX (Ernesto Pinto Larraguirre 191, Santiago). $6.000 general.

Algernon. Hasta el 3 de mayo, en Teatro U. Mayor (Santo Domingo 711, Santiago). $5.000 general, $3.000 estudiantes y Tercera edad.

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