Intikallpa es uno de los autos solares chilenos que participará en la competencia.
Este viernes se dará la partida, desde la ex oficina Salitrera de Humberstone, al Atacama Solar Challenge, la primera carrera de autos solares de Latinoamérica, que contempla un recorrido de 1.060 kilómetros entre Iquique, Antofagasta y Calama.
Los 11 vehículos que competirán en este certamen fueron presentados este jueves a las autoridades regionales, donde los asistentes pudieron disfrutar de los atractivos autos que utilizan la energía solar para moverse.
Nuestro país estará representado por dos exponentes: El "Eolian 2" de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile y el "Intikallpa" creado por la Universidad de La Serena en conjunto con el Liceo Politécnico de Illapel e ingenieros de Minera Los Pelambres.
La intendenta de la Región de Tarapacá, Luz Ebensperger, señaló que "hoy día tenemos acá un importante vehículo, uno de los favoritos de la competencia, que es una creación íntegra entre Minera Los Pelambres y la Universidad de La Serena. Creo que ese ejemplo, con el desarrollo de este vehículo, es digno de imitar en todas las regiones y en particular en nuestra Región de Tarapacá"
La piloto del Intikallpa Alejandra Oyarzo, que también es la única mujer de la competencia, manifestó que "esto me motivó porque es un gran desafío tanto en lo académico como en todos los ámbitos al ser una idea tan innovadora".
En tanto, Miguel Sánchez, gerente de Asuntos Públicos de la compañía del grupo Antofagasta Minerals, agregó que "esta alianza con la universidad ha dado resultados extraordinarios. Nuestro vehículo se ha transformado en una suerte de interés para todos los visitantes y todo el mundo ve en él un desarrollo tecnológico importante".
Tras la partida del Atacama Solar Challenge, el primer destino será a ciudad de Antofagasta, para luego subir hasta Calama y el domingo retornar nuevamente a Iquique, completando de esta forma un circuito de 1.060 kilómetros de competencia.
ENERGIA DEL SOL
El Intikallpa, que en lengua quechua significa "Energía del Sol", tiene cinco metros de largo y dos metros de ancho. Una superficie de 6 metros cuadrados con paneles solares que le da una radiación solar para recuperar 900 watts y alcanzar un máximo de velocidad de 100 kilómetros por hora.