El objetivo es probar la eficacia de una nueva tecnología para impulsar un sector energético ecológico, que a la fecha ha sido más una esperanza más que una realidad.
Según los expertos, con este sistema el agua regresará a la superficie con la rapidez y temperaturas suficientes para generar electricidad limpia y barata, que no dependerá de cielos soleados ni vientos fuertes.
Tampoco se causarán temblores en la Tierra ni se pondrán a prueba los nervios de los habitantes de los sitios cercanos, aseguran.
El gobierno estadounidense, Google y otros inversionistas están bastante interesados en la generación geotérmica y canalizarán recursos al proyecto en Oregón, que tendrá un costo de 43 millones de dólares.
Estas partes contribuirán a que las empresas AltaRock Energy, Inc., de Seattle, y Davenport Newberry Holdings LLC, de Stanford, Connecticut, muestren si el próximo nivel de tecnología para la generación geotérmica funciona en las cuestas del volcán Newberry, ubicado unos 30 kiómetros al sur de Bend, Oregón.
"Sabemos que ahí hay calor", dijo Susan Petty, presidenta de AltaRock. "La gran interrogante es si podremos lograr una gran circulación de agua (caliente) en el sistema, para que la generación de electricidad sea económica", agregó.