En tres años el cáncer se podrá detectar sólo con un test de sangre

Prueba detecta el ADN de células cancerosas presentes en el torrente sanguíneo. Entre los financistas del test desarrollado por EE.UU., están los empresarios informáticos Bill Gates y Jeff Bezos.

Cecilia Yáñez 12 de enero del 2016 / 05:00 Hrs

Suena a ciencia ficción, pero ya hay varios inversionistas que han apostado por el desarrollo de un moderno test de diagnóstico que promete detectar cualquier tipo de cáncer en etapas tempranas con solo una muestra de sangre, incluso antes que cualquier examen de imágenes o síntomas.

El test será desarrollado por Grail (Grial, en español), una empresa creada a partir de Ilumina, compañía estadounidense que secuencia ADN. Grail ya ha recaudado más de 100 millones de dólares, y entre sus financistas están Bill Gates, cofundador de Microsoft y Jeff Bezos, fundador y director ejecutivo de Amazon. Junto a ellos también está empujando este avance tecnológico Arch Venture Partners, una conocida empresa de capital de riesgo.

A través de un comunicado, Jay Flatley, director general de Illumina y presidente del Consejo de Grail dijo que puede convertirse en “un punto de inflexión en la guerra contra el cáncer”, al permitir la detección temprana de cáncer en individuos asintomáticos. Según Flatley, el examen de sangre busca disminuir la mortalidad por cáncer al detectar la enfermedad en una etapa curable.

El nuevo test busca descubrir parte del ADN de células cancerosas que estén circulando en el torrente sanguíneo, aun cuando sea en niveles muy bajos y revelar en ellos patrones de mutaciones genéticas con técnicas de “secuenciación ultra profunda”), que alerta la presencia de la enfermedad en una etapa temprana.

Richard Klausner, director de Grail dijo que la tecnología de secuenciación de la compañía permite detectar pequeñas partes del ADN de las células del cáncer que están en el organismo, algo antes impensado. 

“Si esto sale bien, podría ser un verdadero cambio de juego”, dijo el líder del consejo asesor científico de Grail, José Baselga, citado por el The New York Times.

Hoy varios grupos de investigadores estudian marcadores biológicos que permitan detectar el cáncer y también compañías que ya ofrecen test diagnósticos complementarios para algunos tipos de cáncer o exámenes para identificar a los portadores de genes mutados que aumentan el riesgo de cáncer o que ayudan a definir la mejor terapia dependiendo del gen mutado. El test de Grail estaría por sobre todos estos.

Comercialización

Las primeras pruebas se iniciaron hace 18 meses. Según la compañía, el test podría salir al mercado en tres o cuatro años más a un precio de unos 500 dólares. 

Lilian Jara, genetista de la Corporación Nacional del Cáncer (Conac) cree que este test puede tener buenos resultados. Por ahora, dice, se conocen algunos genes mutados que pueden producir cáncer y se siguen buscando nuevas mutaciones específicas, pero siempre se deben complementar con otros exámenes.

Para el hemato-oncólogo del Instituto Nacional del Cáncer, Christopher Tabilo, lo que promete Grail es posible: tomar pequeñas trazas de ADN, amplificarlas en el laboratorio y leerlas para saber qué genes hay. Sin embargo, el 80% de la información genética de un tumor es igual al ADN de una célula benigna por lo que cuesta llegar a la precisión, “es bastante ambicioso el plan”, dice, pero lo avala una historia importante de secuenciación de tumores. “Es prometedor, pero difícil de hacer”, resume.

Según Flavio Salazar, vicerrector de Investigación y Desarrollo.de la U. de Chile y subdirector de Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia (Imii), la investigación en el cáncer está caminando hacia los marcadores genéticos, no solo para la detección temprana, sino también para el seguimiento y tratamientos porque hoy la tecnología permite un mejor y mayor volumen de secuenciación.

“El tema es la aplicación. Se puede detectar un cáncer incipiente. Pero qué haces con esa información, no siempre hay capacidad de responder y el beneficio puede ser mínimo para los pacientes en términos de impacto en la mortalidad o de sobrevida”, dice Salazar.

“Podría ocurrir que un examen de estos arrojará que el paciente tiene un carcinoma muy incipiente. ¿Dónde? Si es muy incipiente podría no saberse en qué lugar porque los exámenes de imágenes no lo detectarán. ¿Le decimos al paciente que espere un tiempo para ver dónde se aloja? Más temprano que tarde se llegará este tipo de diagnósticos, pero hay que saber qué hacer con ellos”, dice Tabilo.