*

Mundo
Compartida
Actualizado el 25/09/2017
Estás leyendo:Ultraderecha debuta con fuerte discurso y llama a combatir la “invasión extranjera”
Elecciones en Alemania

Ultraderecha debuta con fuerte discurso y llama a combatir la “invasión extranjera”

Autor: Constanza Cruz D.

Alternativa para Alemania (AfD) sufrió un duro quiebre en su debut luego de que su copresidenta anunciara que irá al Parlamento como independiente.

Ultraderecha debuta con fuerte discurso y llama a combatir la “invasión extranjera”

“Hay diferencias abiertas en la Alternativa para Alemania (AfD) y creo que no debemos callar como una tumba”. Un día después de la gran victoria electoral del partido de ultraderecha en los comicios generales, donde obtuvo un 12,6% de los votos, el conglomerado debutó este lunes con un profundo quiebre entre sus filas y con fuertes tensiones internas. Durante el día, su copresidenta, Frauke Petry, anunció que daba un paso al costado y que no se uniría al grupo parlamentario de su partido por las diferencias políticas que existen dentro de la AfD. La mujer declaró que buscaría liderar un “nuevo comienzo conservador”, sin aclarar si pretende formar un nuevo partido.

Los resultados de la AfD fueron un éxito rotundo. El partido, que se formó en 2013 con un mensaje euroescéptico, se convirtió en la tercera fuerza política más votada de Alemania, luego de que el bloque de la canciller Angela Merkel, la Unión Cristianodemócrata (CDU) y su socio bávaro, la Unión Socialcristiana (CSU), obtuviera un 33% de los votos y el Partido Socialdemócrata (SPD) quedara en segundo lugar, con un 21% de respaldo.

Los balances de la extrema derecha eran alegres: la AfD ingresará al Parlamento por primera vez desde 1945, con 94 escaños. Casi triplicó su respaldo desde 2013, donde obtuvo un 4,7%. Este resultado preocupó a Europa y la comunidad internacional como también a grupos judíos en el Viejo Continente y EE.UU. La AfD debía obtener más de un 5% para entrar a la Cámara Baja.

Con un fuerte discurso, el partido dijo este lunes que pretende luchar contra la “invasión de extranjeros”. “No queremos perder Alemania por una invasión de extranjeros de diferentes culturas”, dijo uno de los dos líderes del partido, Alexander Gauland, de 76 años. “Un millón de personas, extranjeros, traídos a este país están arrebatando una parte de este país y nosotros como AfD no queremos eso”, señaló. El domingo, tras darse a conocer los resultados, afirmó que expulsarían a Merkel y que la AfD “va a recuperar” el país. Pero llamó a la calma a los judíos. “No hay nada en nuestro partido o en nuestro programa que pueda o deba preocupar en forma alguna a los judíos que viven en Alemania”, comentó. Además, señalaron que buscan llegar al gobierno en 2021.

A pesar de que AfD niega que es un partido nazi, promueven ideas extremas. Con un programa electoral centrado en la lucha contra la inmigración, contrario al Islam y considerado xenófobo, una vez que la canciller forme gobierno, la AfD intentará llevar adelante varias de sus políticas.

El conglomerado pretende impulsar una visión tradicional de la familia, a pesar de que la segunda líder de la AfD, Alice Weidel, es lesbiana. Además, son partidarios de abandonar la Unión Europea y la zona euro. Son contrarios a los rescates de países europeos que se encuentran endeudados, como Grecia.

El optimismo que generó los resultados del domingo se vio opacado luego de que Petry diera a conocer su decisión. La mujer logró un escaño directo por el estado de Sajonia, pero en un giro sorpresivo, anunció que ocuparía su asiento como independiente. Petry lidera un sector menos radical de la AfD que sus líderes y desde el congreso del partido en abril, sumó varias críticas en su contra. En ese entonces, se vio forzada a renunciar a presentarse como candidata del partido a las elecciones generales.

Petry ha rechazado la radicalización del conglomerado y su política contra los migrantes y musulmanes. La copresidenta criticó los dichos de Gauland, quien aseguró que los alemanes tenían derecho a “estar orgullosos de la actuación de los soldados alemanes durante la Segunda Guerra Mundial”.

Su salida provocó desconcierto e indignación en el partido. La copresidenta cree que la formación corre el riesgo de asustar a su electorado menos radical, ex simpatizantes del partido de Merkel, al cual pertenecía Gauland.

La lucha dentro del AfD podría ser un anticipo de lo que tendrá que afrontar Merkel en el Parlamento, el que hasta la fecha es conocido por sus consensos. Según explicó a la cadena Deutsche Welle el politólogo especialista en populismo de derecha Job Janessen, se espera una mayor radicalización en la AfD. “Seguirán radicalizándose porque han constatado que sus discursos y posturas se han vuelto aceptables”. Además, señaló que aunque los populistas de derechas cometen errores o se peleen, “siempre regresan”.

Según analistas, los resultados volverán a impulsar el “ascenso del populismo” en Europa que dominó gran parte del 2016 y 2017, pero que pasó a una suerte de olvido por las derrotas electorales que vivió en Holanda (marzo) y Francia (mayo). No obstante, de acuerdo a diversas encuestas, el Partido de la Libertad (FPÖ) austríaco podría llegar al gobierno en las próximas elecciones en ese país.

Comentarios
Cargar comentarios
Papel digital