Un año con Pizzi

Juan Antonio Pizzi

Ayer se cumplió un año desde el debut del santafesino como el entrenador de Chile, una derrota con Argentina en el Nacional. 365 días intensos, con luces y sombras.




Juan Antonio Pizzi no se retiró satisfecho del Monumental de Núñez, luego de la derrota chilena en Buenos Aires. Eso es evidente. La disconformidad por el resultado se notaba en su rostro, a la hora de enfrentar a la prensa tras la caída con el equipo de Edgardo Bauza.

"Es injusto", afirmó el santafesino, ahora con la tarea de vencer a Venezuela este martes, para que la ilusión mundialista no se marchite.

Dicen que cualquier proceso es cíclico, en varias materias. También en el deporte. Ayer, se cumplió un año desde el debut oficial de Pizzi al mando de la Selección. El destino quiso que su primer partido y el último, hasta la fecha, fueran con el mismo rival. Su país natal.

Antes del partido en Argentina, en la conferencia de prensa del miércoles en el domo del complejo Fernando Riera, el otrora goleador del Barcelona habló sobre su primer año al mando del bicampeón de América. "Estoy contento, ilusionado, orgulloso y agradecido del plantel que me toca dirigir. Hemos conseguido en este año cosas que eran muy difíciles de conseguir y creemos que podemos disputar de aquí en adelante varias cosas. Nuestra meta debe estar focalizada en que todavía podemos seguir trascendiendo. En eso estamos, con la misma ilusión del primer día", dijo Pizzi, haciendo un breve resumen.

El comienzo fue lleno de interrogantes. El viernes 29 de enero del año pasado, la ANFP confirmó al ex estratega de Santiago Morning y Universidad Católica como el reemplazante de Jorge Sampaoli, 10 días después de que se oficializara la salida del actual DT del Sevilla. "Hemos cerrado el acuerdo. Tenemos la absoluta convicción de que Pizzi es el hombre que mejor puede conducir en este momento a la Selección", dijo, ese día, el vicepresidente de la asociación Andrés Fazio.

Aunque no era la primera opción para llegar a la Roja (lo consideraban como el plan D), Pizzi fue el elegido. El debut era nada menos que frente a la Albiceleste en el estadio Nacional.

El 24 de marzo de 2016 fue la primera vez del técnico con el buzo rojo (en sentido figurado, ya que siempre viste de traje a ras de cancha), en un partido cuesta arriba por varias razones. Chile no contaba con los suspendidos Arturo Vidal y Jorge Valdivia. El primero quedó fuera por tarjetas amarillas y el segundo fue expulsado finalizado el duelo con Uruguay, en el Centenario de Montevideo, el 17 de noviembre de 2015.

Durante el partido con los transandinos, en ese entonces comandados por el Tata Martino, tuvo que realizar dos cambios obligados antes de la media hora inicial por las lesiones de Matías Fernández y Marcelo Díaz. Fue derrota 1-2 en Ñuñoa. Revisando ese cotejo, llama la atención que en la nómina tenía a jugadores que hoy no son considerados, como Jeisson Vargas, Bryan Rabello y Fernando Meneses.

El técnico de 48 años ha dirigido 19 partidos con la Roja, con un registro de nueve victorias, tres empates y siete derrotas, lo que arroja un 52,6 por ciento de rendimiento. Su proceso ha tenido de todo, pasando desde el éxtasis por otro logro histórico hasta algún grado de incertidumbre sobre su futuro.

Sin lugar a dudas, lo máximo de su era con la Selección es la obtención de la Copa América Centenario, venciendo nuevamente por penales a Argentina, en esa noche mágica de Nueva Jersey. Durante el torneo de Estados Unidos se dio la mejor racha del equipo con Macanudo a cargo, con cuatro victorias seguidas (a Bolivia, Panamá, México y Colombia). Precisamente, dentro de esa racha se da una de las presentaciones más recordadas y convincentes de la historia de la selección chilena, con el triunfo 7-0 sobre el Tri. Un partido inscrito en los libros, que el propio medio azteca aún no logra sacudirse del todo.

Fue el 11 de octubre del 2016, tras la agónica victoria sobre Perú por 2-1, cuando Juan Antonio Pizzi reveló, en conferencia de prensa, que puso su cargo a disposición de Arturo Salah luego de varias actuaciones discretas de la Roja en las Eliminatorias (antes del partido con los del Rimac se perdió en Paraguay y en Ecuador, y se empató con Bolivia en Santiago). "Él (Salah) tiene que decidir por el bien de la Selección y para que intentemos llegar al Mundial", afirmó el DT aquella oportunidad.

A la larga, esa amenaza quedó en nada y hoy tiene la misión de guiar al plantel nacional hacia la Copa del Mundo de Rusia. Pero antes, en junio, tiene la Copa Confederaciones como otro desafío para derribar a la historia. Con eso en mente, una de las situaciones que resaltan dentro del proceso de Pizzi tiene que ver con darle impulso a jugadores de su confianza (uno de los ejemplos nítidos es José Pedro Fuenzalida) e ir incorporando a nuevas caras. Eso se vio en la China Cup.

Un año con Pizzi. Un año que tuvo de todo.

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