*

Deportes
Compartida
Actualizado el 10/07/2017
Estás leyendo:Vivir con la presión

Vivir con la presión

Autor: Felipe Hurtado, periodista

Tres torneos mirando desde afuera la vitrina de trofeos es demasiado tiempo para Colo Colo, que además este año sufrió el duro golpe de una salida rápida de la Copa Libertadores.
Es cierto que en 2016 celebró la Copa Chile, pero esa corona no alcanza a cubrir el hambre de los albos. Apenas un entremés.

Si hay un lugar donde la ambición es alta y el crédito corto para esta temporada es en el Monumental, donde convivirán con la presión semana a semana.
El cliché futbolístico asegura que así es la vida en los grandes y es cierto, pero siempre hay matices.

Y en Macul, hoy las cosas se ven en blanco o negro. La obligación no es solo del técnico Pablo Guede, quien debe reponer lo que dejó escapar en el último campeonato (a manos de la “U”, para colmo), sino también para el siempre tambaleante proyecto con discurso ganador de Aníbal Mosa.

Ambos decidieron depender de Jorge Valdivia, una estrella que debería responder a su cartel, pero sobre la cual nadie puede asegurar resultados, ni físicos ni deportivos.
La goleada frente a La Serena -que sí, puede dar vuelta en Macul y sí, es Copa Chile nada más- no hace más que poner rápidamente la presión sobre Guede y sus dirigidos. Mucho más temprano de lo que se esperaba.

En Universidad Católica y la “U” el ambiente inicial es otro.

Los cruzados no sólo partieron ganando a Rangers, sino que después de su bicampeonato en San Carlos de Apoquindo deben existir respeto y confianza en su dirigencia, jugadores y cuerpo técnico.

Pero es cierto que esto cambia de un partido a otro; de una derrota a otra, más bien. Si Santiago Silva sale o no de su falta de gol seguirá como uno de los principales temas en la franja y, de no resolverse, un ruido incesante que puede llegar a ser molesto. También habrá que ver si Diego Buonanotte recupera el protagonismo que fue clave para la última corona de la UC.

Los azules, en cambio, partirán el próximo fin de semana con una mochila más liviana tras su 18º título, que liberó tensiones en un club que estuvo poco más de año a punto de explotar.

El romance en sus huestes se mantiene, aunque eso pueda verse alterado ante el más mínimo síntoma de enfermedad.

Relajarse es algo que no se pueden permitir en la U, menos con el juego contundente que alcanzaron al final del certamen pasado y el alza individual de sus figuras, las mismas razones que la coloca como favorito a repetir los festejos.

Comentarios
Cargar comentarios
Papel digital