Rodrigo Álvarez Valdés

Rodrigo Álvarez Valdés

Coordinador e Investigador Centro de Estudios Coreanos IDEA-USACH

Opinión

Chile garante en el proceso de paz FARC-Colombia: ¿Por qué no en la desnuclearización en la Península de Corea?


Teóricamente en mayo (en el junio) de este año será la reunión entre Kim Jong-un y Donald Trump.  A este respecto existen dos posiciones: los que creen que no sucederá tal reunión y los que visualizan que sí. Para los primero, existe una serie de variables que harán que este encuentro no se concrete. Sin embargo, para los segundos, existen una serie de señales, más allá del resultado de la conferencia, que el encuentro sí se producirá: la reunión entre Kim Jong-un y Xi Jinping de marzo último, la programada reunión del 27 de abril entre el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in y Kim Jong-un, la próxima (pero aún  no confirmada) reunión de Kim Jong-un  y el presidente de Japón, Shinzo Abe, y, en especial, el interés de Donald Trump de marcar presencia en la solución del problema nuclear militar en la Península de Corea. Desde todas las visiones esta es una oportunidad única para intentar resolver la tensión nuclear en la península y en Asia, pero donde Chile podría llegar a ser un actor relevante.

Para nuestro país, hoy, más que nunca, la región del Asia-Pacífico es central. La paz y la no existencia de crisis militares en la misma, aseguran el crecimiento de nuestras exportaciones y con ello nuestro desarrollo. Efectivamente, es de conocimiento público que desde el retorno a la democracia nuestro país ha generado una política exterior hacia Asia (aunque también la tuvo durante la dictadura militar) que ha significado un mayor intercambio económico. No es de extrañar, entonces, que todos los gobiernos desde 1990 -y este no será la excepción, tengan como prioridad realizar una gira Asiática. El presidente Sebastián Piñera y su equipo, con seguridad, deben estar preparando lo que debe ser este viaje y a qué países se debería visitar. Entre estos, no cabe dudas, deberán estar China, Japón y Corea del Sur.    

A este respecto, se ha observado que los gobiernos chilenos (y el Estado) ha desarrollado una fuerte política de posicionamiento de nuestro país en la región del Asia. Esto ha demandado una política exterior asiática de fino balance entre nuestros intereses políticos y los de actores (globales) en la región: Estados Unidos y Europa, principalmente. Además, lo cual es medular de nuestra política exterior, ha demandado un balance de nuestras relaciones bilaterales con y entre los actores regionales: China, Japón, Corea del Sur. No se puede olvidar que entre ellos existen tensiones históricas y actuales que determinan e influencian la forma en que nos relacionamos con el noreste asiático.

Precisamente, de concretarse el anuncio de la gira asiática, se presenta una oportunidad única de proponer que Chile sea parte de la solución de la tensión nuclear en la Península Coreana. Esto permitiría proyectar nuestra política exterior en Asia-Pacífico y el mundo. Desde esta perspectiva, con la experiencia del rol jugado en el proceso de paz entre el estado colombiano y las FARC, propongo que el gobierno de Sebastián Piñera proponga a nuestro país como un país garante de lo que podrían ser las conversaciones de desnuclearización en la península.

Desde mi perspectiva, nuestro país es apto para proponer esta posibilidad por tres razones: (1) Chile tiene la experiencia del proceso de paz entre el Estado colombiano y las FARC y luego con el ELN. (2) Chile tiene una historia comprometida con los tratados y convenciones para la paz. (3) Chile, lo cual tiene la misma importancia que las dos anteriores razones, ha seguido manteniendo relaciones diplomáticas con Corea del Norte.

En el primero, desde 2012, efectivamente, Chile ha cumplido un rol importante en el proceso de paz en Colombia. Su papel ha sido central en el trabajo como garante y como promotor en el proceso de seguimiento en el desarme. En el segundo, nuestro país es un activo actor en la promoción de acuerdos globales para la paz, siendo un participante e impulsor en materias de eliminación y no proliferación de armas nucleares: Tratado Antártico, Tletelolco, No Proliferación y Desarme Nuclear. En el tercero,  se puede retroceder a las relaciones diplomáticas de la época del gobierno de Allende, y si bien estás no han sido reactivadas con embajadas en ambos países, Chile si ha mantenido una comunicación diplomática; incluso oponiéndose a las presiones del gobierno de Donald Trump por suspenderlas. Esto último, entendiendo la filosofía asiática, debería ser un elemento importante para Corea del Norte: Chile proyecta una independencia que otros países no puede demostrar.

Ser parte de este proceso de una posible desnuclearización en Corea del Norte permitiría: (1) profundizando nuestra posición como un “poder blando” (Soft-Power) en el sistema internacional, (2) promover, en los países latinoamericanos, que el Asia-Pacífico no es solo un área de intercambio comercial, sino que también se debe avanzar en un rol político y, por último, (3) incrementar una visión comunitaria sobre temas de seguridad regional en Asia-pacífico. 

#Tags


Seguir leyendo