Opinión

Desafíos de la oposición en el Congreso


SEÑOR DIRECTOR

Carlos Montes manifestó, a propósito de los cinco temas que Sebastián Piñera propuso como ejes de un nuevo consenso político, que “ningún sector tiene una respuesta muy elaborada” y que “es muy importante que sumemos ideas, voluntades, capacidades y logremos construir una respuesta a la altura”. En las palabras del presidente del Senado parece prevalecer un principio de realidad que debiese orientar el trabajo legislativo y de gobierno en los próximos años: en Chile tenemos divergencias cuyo origen se encuentra en idearios y principios políticos diversos, pero que, en la práctica, tienden a ser menos importantes cuando se trata de pensar en el bien común.

Es posible que el consenso que ha propuesto el Presidente Piñera sea un objetivo muy difícil de lograr en el contexto de un Congreso fragmentado, pero más allá de esto, la política enfrenta también más política y un cambio de actitud crucial. Porque, si de polarización se trata, su mayor momento lo vivimos hace cuatro años: en un escenario donde estaba vigente el sistema binominal, que suponía una cierta gobernabilidad, pero en el que la NM se alzó contra todo lo que sus ancestros lograron construir.
¿Cuál será la actitud política de la centroizquierda -hoy disuelta- y del Frente Amplio? Dependerá de cada uno de los cinco temas propuestos, pero lo que parece claro es que no hay razones para asumir actitudes obtusas que impliquen paralizar el tránsito democrático porque hubo alternancia en el poder. Se trata de un principio que debiese primar en la mayoría de las fuerzas políticas que inician este diálogo cívico y que implica, en contrapartida, que desde la oposición es razonable el disenso, pero al mismo tiempo se deben generar alternativas viables y técnicamente realizables. Un trabajo difícil que exige la puesta en acto de una política del mejor nivel.

Pablo Valderrama
Director ejecutivo de IdeaPaís

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