Opinión

Desafíos en Relaciones Exteriores


Señor director
El problema de fondo de la política exterior de la actual administración ha sido producir una inflexión en la política de Estado de los anteriores gobiernos. Esto se vio en el caso de Venezuela -motivada por la presión del PC- y en la ambigüedad respecto de la Alianza del Pacífico en los inicios del gobierno. Asimismo, en una política vecinal excesivamente centrada en Bolivia. Evidentemente, hay elementos positivos, como la política en China y Asia.
El nuevo gobierno tiene una gran tarea. En el plano vecinal la afinidad con los gobiernos de Argentina y Perú será fundamental para avanzar en la consolidación de la Alianza del Pacífico y su cooperación con el Mercosur. En Perú hay que abordar con diplomacia fina el tema del “triángulo terrestre”. En el caso de Bolivia es urgente reiterar nuestra decisión de mantener una colaboración basada en el respeto mutuo. Asimismo, estudiar cuándo es el mejor momento para denunciar el Pacto de Bogotá, tan manoseado por Bolivia. Con Brasil, México y Colombia las coincidencias son profundas, lo mismo que con los otros países de la región que están lejos del populismo.
Algo fundamental es condenar la dictadura Venezolana y reforzar el apoyo a los demócratas de ese país. El presidente electo y el futuro canciller han sido categóricos en este sentido, lo que es una señal extraordinariamente positiva. Con respecto a EE.UU. es urgente aplicar una política pragmática lejos de consideraciones subjetivas, lo mismo que con China, Japón y el Asia. Hay que retomar nuestra activa participación en el mundo iberoamericano y de la Unión Europea. Francia, con el liderazgo de Macron y su similitud con Piñera, es un referente muy importante. En los organismos internacionales nuestro país debe estar abierto al comercio internacional y a las inversiones, e interesado en la complementación cultural, académica, tecnológica y de avances en asuntos ambientales.
Por último, una tarea impostergable es la profesionalización del Servicio Exterior, evitando la proliferación de operadores políticos. Todo esto podría impulsarnos a ser observados como un país dinámico y atrayente para las inversiones y la cooperación.
Fabio Vio Ugarte
Embajador (r)

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