¿Divisa eficiente y segura?

Autor: Ricardo Hepp


En el cuerpo Negocios de La Tercera del sábado 16 de diciembre se publica un amplio reportaje titulado “Más allá del Bitcoin” que informa sobre esta y otras criptomonedas y su participación en el mercado digital. El lector Mauricio Guerra M. señala que “es un artículo difícil de leer y, más aun, de entender. Emplea una ‘criptoredacción’ que es para unos pocos entendidos o iniciados, en la que se dan muchas cosas por conocidas, pero que no lo son”. Otro lector, Manuel Cárcamo S., indica que el diario publica el miércoles 28 de diciembre el artículo “Criptomonedas, el nuevo objetivo de Norcorea y neonazis”, y dice: “más allá de denunciar una conspiración, no explica qué es ni para qué sirve la moneda digital”.

No se requiere una encuesta para determinar que son muchos los lectores que no saben de criptomonedas ni de su uso. Pero, también figuran errores en los textos, porque bitcóin en español, se escribe con minúscula inicial y tilde en la vocal o, por ser una voz aguda acabada en ene. En plural se debe usar bitcoines. La palabreja no figura aun en el diccionario de la lengua (DRAE), pero la fundación del Español Urgente la rescata como adaptación del término inglés para los medios escritos en español. Como tal, debe escribirse sin resaltes tipográficos (comillas o letras en cursiva), al igual que otras monedas internacionales, como el euro, el yuan o el dólar.

Esta moneda electrónica se conoce desde enero de 2009 y, con los años ha ido ganando adeptos en todo el mundo como medio de pago digital -una divisa electrónica- que sirve para intercambiar bienes y servicios. Muchos usuarios sostienen en la red que es “eficiente, descomplicada y segura”. Otros, en cambio, desconfían de ella y la asocian a oscuras maquinaciones. Pero, es real: junto al bitcóin existen otras monedas digitales, como ethereum, litecoin, peercoin, dogecoin, quark, namecoin (todas en inglés) y otras 1.351 más, cada una con características y supuestas ventajas propias.

Para atender la queja de los lectores se requiere una explicación periodística mayor, clara y sencilla, que ayude a comprender el uso que tienen las monedas digitales y los riesgos que entrañan.

Noticias falsas

La lectora Paulina Mellado D. escribe que el diario ha publicado varias veces el concepto “fake news” en distintos artículos. Señala que “sería más sencillo haber escrito noticias falsas, y todos entenderían de qué se trata”.

Cierto, son noticias falsas. El término inglés “fake news” se extendió rápidamente cuando asumió el Presidente Donald Trump en Estados Unidos, con sus famosos tuits. La fundación del Español Urgente señaló, en fecha reciente, que el adjetivo inglés “fake” puede traducirse al español, según el contexto, como falso o falseado. De estas dos alternativas, el término falso es el más amplio, pues una información o noticia falsa puede serlo por faltar a la verdad de forma involuntaria o premeditadamente. El adjetivo falseado, en cambio, sugiere un matiz de adulteración o corrupción premeditada.

Aunque el concepto noticias falsas se entiende en una primera lectura, la expresión inglesa “fake news” parece tener un aura o un encanto especial para los usuarios, que los convierte en conocedores.

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