Opinión

Museo del Holocausto y derechos humanos


SEÑOR DIRECTOR

Tuve la oportunidad de visitar Yad Vashem, el Museo del Holocausto en Jerusalén, que recuerda a los seis millones de judíos asesinados por los nazis durante la II Guerra Mundial. En este museo se puede dimensionar, si ello es posible, qué significó que los judíos fueran inicialmente excluidos de la sociedad y despojados de sus derechos civiles para posteriormente ser trasladados a guetos en donde escaseaba la comida y abundaban las enfermedades. Pero ello no sería sino el asomo de lo que ocurriría más tarde: el traslado de los judíos a campos de concentración en los que eran seleccionados según capacidad física para realizar trabajos forzados o ser enviados directamente a las cámaras de gas. Muchos eran reclutados por el Dr. Josef Mengele para ser sujetos de experimentos científicos.

Mi visita a Yad Vashem ocurrió coincidentemente con el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, definido por Naciones Unidas en recuerdo de las víctimas de este genocidio y es un buen momento para recordar que también debemos perseverar en la lucha internacional por el respeto a los derechos humanos, donde quiera que sea, sin distinción de raza, color, origen, nacionalidad o género.

El totalitarismo nazi se fundó en el atropello a esos derechos, cuyo resultado -como pude ver directamente- fue de miles de cuerpos famélicos apilados en fosas comunes.

En Chile también vivimos una época oscura, en que pensar distinto podía significar ser torturado, asesinado o lanzado al mar. La memoria allí también es vital, pues recordar permite no repetir los errores de la historia.

Jaime Naranjo

Diputado electo PS

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