¿Orgullosos de nuestra lengua?

Autor: Ricardo Hepp


Darío Villanueva, el director de la Real Academia Española (RAE), anunció el miércoles pasado la incorporación de 3.350 nuevos términos, enmiendas y modificaciones al diccionario digital de la Lengua (versión 23.1). Ya no habrá que esperar la siguiente edición impresa, porque a partir de ahora -todos los años, en diciembre- la Academia dará a conocer las palabras que recoge y los cambios, precisiones y nuevos significados que ingresa (como ocurrió con la expresión “sexo débil”), que tras ser estudiados y aprobados pasarán directamente al diccionario en la red. Y, más adelante -sin fecha fija- la RAE elaborará una nueva edición impresa (la última, la 23.ª es de 2014), aunque algunos académicos reunidos en la Asociación de Academias de la Lengua Española, que son 23 en el mundo, piensan que en un futuro cercano la edición en papel tal vez ya no será necesaria.
¿Cuál es el peligro en la red? Que se acojan términos que luego pasan de moda y desaparecen. El director Villanueva los denomina “palabras globo”, que suben deprisa, pero luego se desinflan…
Muchos lectores de nuestro país coinciden con una preocupación del director de la RAE: los vocablos en inglés que usamos a diario. “Es un asunto serio, muy serio”, dice Darío Villanueva, “no censuramos los términos ingleses. De hecho, muchas palabras como vagón o fútbol vienen de ahí y las hemos aceptado naturalmente. Lo que nos preocupa es la reiteración excesiva sin necesidad, como si tuviera más empaque o prosapia decir determinadas cosas en inglés”. Aquí lo vemos, con algo de frivolidad y falta de consistencia, en algunas secciones periodísticas y también en la publicidad.
La invasión de anglicismos en la lengua española lleva en ocasiones a falta de comprensión por el abuso de términos anglosajones perfectamente innecesarios. José Luis Gómez, también académico de la RAE, apuntaba hace algún tiempo que lo mismo se debe a que nosotros no nos sentimos tan orgullosos de nuestra lengua como los ingleses de la suya…
Alcalde y no edil
Una breve información que publicó La Tercera dice: “Edil de San Ramón reaparece y culpa al ‘laguismo’ de acusaciones”. La lectora Marta Nieves Mantilla señala que no es la primera vez que se publica la palabra “edil” para referirse a un alcalde, en este caso al de la comuna de San Ramón, lo que es incorrecto”.
La observación de la lectora es acertada. El edil es la persona que forma parte del gobierno de un municipio, que en Chile conocemos como concejal, y años atrás, como regidor. El alcalde, en cambio, es el presidente de la administración local de un municipio.
La fundación del Español Urgente agrega que en algunas informaciones, para no repetir la palabra alcalde, los periodistas recurren al término edil, que es incorrecto. Recomienda, pues, distinguir los términos edil y alcalde, y no emplearlos como si fueran sinónimos. En relación al título de La Tercera, se debió usar “Alcalde de San Ramón reaparece y culpa a (…), o bien, con el nombre del alcalde: “Miguel Ángel Aguilera reaparece y culpa a (…)”.
El género femenino admite “la edil” y “la edila”. Lo mismo ocurre con concejal, que puede ser “la concejal” y “la concejala”. Y, también, “la alcaldesa”.

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