Opinión

Sistema de salud


SEÑOR DIRECTOR
El sistema de salud ha sido resultado de años de esfuerzos, en especial durante la segunda mitad del siglo pasado. En este proceso han coexistido tanto en el aseguramiento como en la provisión de salud entidades públicas y privadas que enfrentan condiciones, necesidades y problemas diferentes. Así, nuestro sistema ha acumulado una gran inversión en recursos físicos, humanos, tecnológicos y de organización que han permitido que la población acceda a un estándar superior al resto de los países latinoamericanos. Por eso, cualquier reforma debe partir de lo existente, potenciando lo construido y aquilatando la experiencia adquirida.
Los cambios deben tener una mirada de largo plazo y, dada su complejidad, deben desarrollarse en forma prudente y por etapas, para avanzar hacia un sistema más justo y satisfactorio.
La reforma a las isapres correspondería a un proceso continuo para actualizar los sistemas a los nuevas expectativas y necesidades. Pero también el objetivo político debe ser introducir mejoras para toda la población, de modo que en este proceso se modernice el sistema estatal de salud, tanto en el aseguramiento como en la provisión de servicios médicos, así como el sistema de licencias médicas, que ya casi alcanza un gasto de 1% del PIB.
En este escenario, el sector privado aspira a una reforma que solucione los problemas de la diferencia de tarifas por sexo y edad, la cautividad de los usuarios que cuentan con alguna enfermedad preexistente o crónica, la dificultad de la comparabilidad de planes y resolver la judicialización por el ajuste de precios, de forma de incorporar solidaridad, mejorar la equidad y aumentar la transparencia de los planes.
Hemos insistido en nuestra disposición a colaborar en los complejos temas planteados. Esperamos que ahora sí se avance, pues desde 2010 -año en que se formó la primera comisión presidencial de salud- hemos sido testigos de la inacción regulatoria y del arrecio de las críticas al sistema, que nos ha llevado a un juego de suma cero, del que nadie ha salido beneficiado.

Rafael Caviedes Duprá
Presidente Asociación de Isapres de Chile

Seguir leyendo