30 años de la Concertación: El peligro no confesado de la posibilidad de un fraude

“Hasta la noche misma del plebiscito estábamos convencidos que Pinochet iba a hacer el fraude. Creo que hubo tres elementos fundamentales. Primero, lograr la inscripción; segundo, el control electoral que construimos para esos efectos y, tercero, el apoyo internacional", rememora Andrés Zaldívar.


La posibilidad de un fraude electoral avalado por el gobierno de Pinochet no era confesada: había miedo de desincentivar la inscripción en los registros electorales.

Genaro Arriagada: “Recuerdo que tres o cuatro días antes del plebiscito me invitó a una reunión el jefe de plaza de Santiago, el general a cargo. Me dijo: ‘mire, señor Arriagada, está claro, nosotros vamos a ganar y ustedes no van a reconocer el triunfo’. Y yo le dije: ‘mire general, si nosotros llegamos con resultados totales, quiere decir que no ganamos, si llegamos con resultados mesa por mesa, usted puede comprobar de inmediato si ganamos o no. Y eso fue lo que le mandamos a decir a las Fuerzas Armadas. El Ejército no los quiso recibir pero lo recibió Carabineros, la Armada y la Fuerza Aérea: les enviamos planillas de resultados mesa por mesa y se los entregamos también a los de Renovación Nacional”.

Andrés Zaldívar: “Hasta la noche misma del plebiscito estábamos convencidos que Pinochet iba a hacer el fraude. Creo que hubo tres elementos fundamentales. Primero, lograr la inscripción; segundo, el control electoral que construimos para esos efectos y, tercero, el apoyo internacional.

Genaro Arriagada: “La noche del plebiscito pasamos 2 horas y media sin ningún carabinero en la calle entre la Plaza Italia y la Universidad Católica, que era el lugar en el que estábamos. Ahí fue donde los sacábamos a ustedes desde el Comando del NO hasta la oficina de prensa. Me tocó conversar largo con (Andrés) Allamand y le dije: ‘mira, tú no tienes estructuras para hacer un conteo paralelo, agárrate 200 mesas, donde quieras, nosotros te mandamos el resultado, tu agarras tus 200 pinche mesas que vas a tener y las controlas con nosotros. Si los resultados de nosotros son iguales a los de tus mesas tienes que creernos absolutamente’. Hay que rendirle homenaje a (Eugenio) Valenzuela, porque también facilitó que ganáramos. El era miembro del Tribunal Constitucional.

Ricardo Lagos: “Recuerdo que recibí información de un oficial de Carabineros de que se habían robado seis buses del sistema de transporte colectivo en Santiago, y que esos 6 buses eran idénticos a los buses Mercedes Benz que ocupan las Fuerzas Especiales de Carabineros. Había todo el derecho a pensar de que eso no era un robo cualquiera sino que había un interés claro de tener buses que se camuflaran como de Fuerzas Especiales de Carabineros. Me pareció muy grave y me comuniqué con Aylwin. Esto fue un día viernes antes del plebiscito, que fue el martes, y decidimos que íbamos a hablar con el general director de Carabineros y con (Fernando) Matthei. Matthei no quiso recibirnos y envió a un general; ese general que nos recibió fue (Rodolfo) Stange. Llegamos el domingo a las 5 de la tarde yo, Aylwin y (Alejandro) Hales. Cuando le explicamos esto al general nos dijo: ‘señores ustedes están equivocados, las micros robadas no son 6, son 14, pero no se preocupen, hemos tomado las medidas del caso. Todas los buses de Carabineros ahora tienen el escudo de la institución pintado con luz fluorescente en el techo. Nosotros tenemos un helicóptero y con eso veremos cuáles escudos tienen la luz y cuáles no. Los que no tienen le daremos metralleta con ellos’, fue su respuesta.

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