El foco de los principales alegatos

Autor: La Tercera

Agente boliviano y abogados de ese país recalcaron que la situación es independiente del Tratado de 1904.


Eduardo Rodríguez Veltzé

“Bolivia simplemente le pide a esta corte que Chile regrese a la mesa de negociación, de buena fe”. Eso dijo ayer el agente boliviano. Rodríguez dijo que se trata de un asunto “independiente” del Tratado de 1904 y que con eso se podrán curar “las heridas” de lo que calificó como “injusticia histórica”. Y agregó: “No hay razón por la que esta disputa no pueda resolverse en una victoria común para ambas partes”.

Payam Akhavan

Luego del agente paceño, el primero de los abogados internacionales en intervenir fue el iraní Payam Akhavan, quien señaló que la causa de Bolivia “es remarcable por su sencillez”. Junto con mencionar episodios históricos, relatando las posiciones expresadas por ambas partes, dijo -al igual que Rodríguez- que el asunto marítimo no fue algo resuelto por el Tratado de 1904, y que así lo mencionó la corte en su fallo por la objeción preliminar.

Monique Chemillier-Gendreau

La abogada francesa apuntó a los distintos momentos históricos en los que hubo “propuestas concretas”, mencionando Charaña y los llamados posteriores de la OEA. Entre otras cosas, dijo que en 2011 Chile hizo “desvanecer” los “130 años de esperanza” que había en Bolivia con un “cambio de posición” de nuestro país. Esto, junto con apuntar a la Guerra del Pacífico como “una guerra sangrienta con intenciones demoledoras extremas”.

Antonio Remiro Brotons

El jurista español dijo que los distintos intercambios entre Chile y Bolivia “confirman el carácter jurídico de la obligación” y que “todos ellos pueden constituir tratados”, refiriéndose a cualquier tipo de intercambio, como notas diplomáticas o memorándums. “Por sus actos, Chile ha alimentado la percepción de Bolivia de que respetaría su palabra”, agregó, apuntando a la tesis paceña del “efecto acumulativo” de actos y declaraciones.

Vaughan Lowe

El abogado británico mencionó la carta de la ONU en la que se plantea que “los Estados procurarán, de buena fe y en un espíritu de cooperación, una solución temprana y equitativa de sus desavenencias”. Dijo que “la justicia es un valor (…) que los miembros de Naciones Unidas se comprometen y están obligados a respetar y promover”. Así, aseguró que la función de Naciones Unidas “no se limita” a “diferendos jurídicos”.

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