Francisco Vidal (PPD), ex ministro de Interior: “La alianza natural del PPD es con el PS, el PR y el PC”

Como carta para presidir a su partido, plantea la opción de una mesa que incluya los principales liderazgos, aunque advierte que si Girardi, Harboe y Lagos Weber no convergen en un “gran equipo”, “a lo más liderarán un centro de alumnos”.


Desde su casa en El Tatio, la misma en que realizaba sus tradicionales vocerías los fines de semana como ministro de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, Francisco Vidal (PPD) aborda las alianzas y desafíos del partido en su futuro rol opositor. Como carta para presidir la colectividad, plantea la opción de una mesa que incluya los principales liderazgos, aunque advierte que si Girardi, Harboe y Lagos Weber no convergen en un “gran equipo”, “a lo más liderarán un centro de alumnos”.

¿Cómo califica el resultado parlamentario del PPD?

El resultado es malo, por varias razones. Una, porque perdió el gobierno, dos porque perdimos como coalición y tercero, porque perdimos como PPD, esencialmente en la Cámara: bajamos de 15 a ocho diputados. Creo que al PPD lo castigó una oferta más atractiva a nuestra izquierda, que fue el Frente Amplio. Nos castigó también una falta de coordinación entre la institución y la gente nuestra que está en el gobierno (…). Pero la principal debilidad frente a la opinión pública son nuestras incoherencias entre el partido y nuestras bancadas parlamentarias. El proyecto de aborto terapéutico en tres causales tuvo uno o dos diputados públicamente entre la duda y en contra. Bueno, a todo eso se agrega la guinda de la torta, que fue Soquimich.

Un documento interno del PPD señala que SQM transformó al PPD en el símbolo de la corrupción. ¿Por qué pasó eso?

Fallamos en el manejo, porque el PPD no es, aisladamente ni mucho menos, el símbolo de la corrupción. Lo hicimos mal. Yo conozco gente que votaba por el PPD y me han dicho: ‘Sabe qué más, me voy con el Frente Amplio’. Porque, además, en esta descoordinación entre gobierno y partidos siempre apoyamos las políticas del gobierno de Bachelet, sin embargo, teníamos discrepancias en cosas específicas y eso nos pasó la cuenta. Imagínate el costo para el PPD cuando Rodrigo Valdés se agarró con la presidenta de la CUT. ¿Cuál es la asociación de la gente?: Rodrigo Valdés es PPD.

El proyecto que a usted le interesa para el PPD, ¿dónde se sitúa?

En la izquierda. Una izquierda sin complejos con respecto, por ejemplo, a los DD.HH. en el mundo, en Venezuela. Un PPD de izquierda en el sentido social y económico, un partido completamente libertario en lo cultural y valórico y sin prejuicios. Y nuestros dos prejuicios en la cultura de izquierda están en la seguridad pública y el crecimiento, y ambos son temas de una causa esencialmente popular. Y en esa posición tienes que tener una política de alianzas naturales en el Chile de hoy, no en el de los 70 o de 2048.

¿Y cuál es la política de alianzas naturales del PPD?

La alianza natural del PPD es como se presentó en la parlamentaria. Con los socialistas, claramente, los radicales y con el Partido Comunista. ¿Por qué con el Partido Comunista? Porque el asilar al PC va a terminar en reforzar al Frente Amplio. El PC no va a estar en tierra de nadie, o está con los que te dije o su camino natural es el Frente Amplio. Ahora, esta política de alianzas es en diálogo con el FA y con la Democracia Cristiana.

¿Qué pasaría si se ven obligados a ir hacia el FA?

Bueno, llegaría al 20%, obvio.

¿Y si la DC no se pliega a esto que usted propone?

Yo quiero seguir trabajando con la Democracia Cristiana, es fundamental en el Chile de hoy y de los últimos 30 años, eso es clave.

¿Cómo se llega a algo así?

La primera prueba de la blancura para construir la alternancia en 2020 -regiones, municipios y La Moneda- es el gobierno en el Parlamento. He escuchado a algunos que dicen que el acuerdo de gobierno en la Cámara y el Senado es administrativo, como quien dice vamos a cambiar el horario de entrada. No: es un hecho político. Segundo, para ir construyendo el proyecto de convergencia nuevamente, de lo que murió, porque murió la Concertación y en mi opinión murió la Nueva Mayoría, cómo enfrentas al gobierno en dos macrotemas: las reformas de Bachelet, y ahí hay que hacer una línea de contención, una delgada línea roja, como la película (…), y apoyar al gobierno en toda política del Presidente Piñera que tienda a favorecer objetivamente a los sectores populares y medios. Yo no tendría problemas en apoyar lo que está en el programa de Piñera que dice que en cuatro años va a aumentar en un 40% la pensión mínima del Pilar Solidario, aunque tengo diferencias con su proyecto de pensiones. Si propone un acuerdo sobre el Sename, sobre seguridad ciudadana, Ley Antiterrorista, reformar la ANI o mejorar Carabineros, ningún problema. Tercero, hablarle a nuestro mundo, a los dos millones de pobres que todavía quedan en Chile (…). A las minorías sexuales, impulsando desde el Parlamento el matrimonio igualitario con adopción, avanzar en identidad de género.

¿Si no se unen al Frente Amplio en las municipales, corren el riesgo de ser arrasados por la derecha?

Se acabó. Si los votos de hace un mes (en las parlamentarias) los trasladas al 2020 en la elección de intendentes, ganan las 15 intendencias. Entre otras cosas, porque la ley establece el 40% (para elegirse).

En ese caso, ¿la DC va a tener que saber hacer alianza con el FA?

Las cosas pueden modificarse en tres años, no es estático. Pero con la lectura de correlación de fuerzas de hoy, solo la unidad de la centroizquierda completa, desde la DC hasta el FA, permite gobernar, sino la mitad, la mayoría de las regiones y de las comunas. Y esa elección es clave, porque es la antesala de la presidencial y siempre, desde el 2004, la municipal previa te marca una orientación.

¿Espera que esta vez haya competencia y se acaben las listas de consenso en el PPD?

Me encantaría una competencia con las preguntas que me has hecho. ¿Qué política de alianzas, dónde están sus prioridades? Eso sería una competencia seria, política. Lo que me exaspera es la competencia de apellidos. Este es girardista, este es laguista, este de Harboe. Eso existe en el PPD.

¿Y usted está dispuesto a competir para presidir el partido?

Lo he pensado harto y, para ser coherente, no estoy dispuesto a una aventura personal para tener el timbre y la campanilla de alguien que está en la UTI. Estoy dispuesto a ser parte de un equipo, que es la presidencia, la mesa, la comisión política, en cualquiera de los cargos.

Pero eso no se hace solo. ¿Usted está disponible?

Por ejemplo, he conversado con Heraldo Muñoz y es interesante un perfil como él en la nueva fase. Pienso, además, que en un partido que está en la oposición y su fuerza relativa está en el Parlamento y particularmente en el Senado, debiera ser un parlamentario.

Hay gente a la que le entusiasma su opción.

Sí, pero solo vale hongo.

¿Usted con quién, entonces?

Si hay un acuerdo en torno a lo que hemos conversado, Lagos Weber, Harboe, Girardi…

Entonces, ¿para usted lo mejor sería una mesa de consenso que reúna liderazgos potentes como esos?

Así es. Y (déjeme) explicarle por qué es consenso y no competencia: porque la competencia vacía solo es la competencia de boliche y quiero competencia de supermercado.

¿Y es viable? ¿Lo ha hablado con Harboe o Lagos Weber?

Es que el congreso doctrinario va a terminar antes de la elección, y si ese congreso dijera que el PPD se va al centro y que la política de alianzas es con Andrés Velasco y los Ciudadanos… ¿Cómo te vas a subir a ser parte de la tripulación que manda el barco cuando el barco va a Punta Arenas y tú quieres ir a Iquique?

Algunos senadores han planteado que el partido está sumido por Girardi y que hay que terminar con eso. ¿Qué piensa usted?

Creo que hay que terminar con todos los apellidos. Porque también hay harboísmo y laguismo. ¿Sabes cuál es la diferencia entre esos tres nombres? No me preguntes cómo, Girardi simultáneamente en la mañana está en el Congreso del Futuro hablando de los robots, en la tarde hablando con un presidente comunal y en paralelo sacando adelante la ley de etiquetado.

¿Qué quiere decir eso?

La influencia de Girardi en el partido es porque este tipo se dedica al partido. Tiene una capacidad enorme. Yo tengo muchas discrepancias con él, ahora y siempre, pero tiene una dedicación que al final la gente le responde. Entonces, lo que quiero decir es que el PPD requiere de Harboe, de Lagos Weber y de Girardi, pero en torno a ideas, no en torno a si tengo tres o cuatro miembros en la comisión política.

Después de la presidencial casi no ha habido contacto entre Alejandro Guillier y los parlamentarios de la Nueva Mayoría. ¿Cómo se entiende eso?

Todo eso que tú me estás diciendo, más la campaña, te demuestra que nos aferramos a Guillier porque no había otro candidato. Yo estuve en la campaña detrasito y la sufrí.

¿Por qué la sufrió?

Por la descoordinación, por la falta de diálogo. La campaña la ganan los partidos. O sea, mira al frente, a la derecha. ¿Quién ganó?: el liderazgo de Piñera. Pero Piñera se articuló con los partidos. Mi candidato andaba peleando con los partidos y además nos pelaba. Ahora, entre lo que hay que ir viendo también en esta proyección estratégica, a lo menos en el PPD, aunque estamos empezando, pero con proyección para ir a una primaria (presidencial) yo veo tres nombres: Harboe, Lagos Weber y Heraldo (Muñoz).

¿Y cómo se potencian esos liderazgos considerando la situación que atraviesa el partido?

Dejando de pelear unos con otros, convergiendo en un gran equipo, que saque al PPD de la UTI. Que haga una inteligente política de alianzas hacia la izquierda y hacia la DC, que no traspase la barrera a la vereda del frente. Si esos liderazgos que acabo de nombrar no tienen conciencia de que cada uno de ellos requiere de los otros dos, buenas noches, a lo más liderarán un centro de alumnos.

Seguir leyendo