Junta Nacional DC aprueba seguir en alianza con la izquierda y fija elecciones internas

Tras la renuncia de la directiva y un acalorado debate, el máximo órgano del partido fijó comicios para el 27 de mayo. Por apenas 10 votos ganó la opción de no cerrarse a acuerdos con el PC de cara al nuevo gobierno.


Fue en una de las oficinas del segundo piso en la sede de la DC -a las 20.30 horas- donde comenzó la discusión por alcanzar un voto político de acuerdo entre los distintos sectores de la Democracia Cristiana, tras una larga jornada de debate que partió a las 11 de la mañana, en el marco de la junta nacional.

La idea, era dar una señal de “unidad” a los delegados que esperaban atentos el resultado de la negociación. Entre los interlocutores de los distintos lotes se encontraba como representante de la mesa, el secretario nacional Gonzalo Duarte; mientras que por el ala más moderada estaba la alcaldesa de Peñalolén, Carolina Leitao y el ex presidente DC, Gutenberg Martínez; también el diputado Víctor Torres -reconocido “chascón” y cercano a la sector más progresistas del partido.

Y es que el tema no era menor. La DC tenía que definir uno de los mayores debates que se ha dado en los últimos días, en torno al rol que jugará la colectividad en un próximo gobierno de Sebastián Piñera y el domicilio político que determinaría la manera en que se desarrollaría la DC como oposición.

Tras largos minutos de conversación, pasadas las 10 de la noche, Duarte dio a conocer el voto político resuelto entre las partes, y en el que se logró converger en cinco de los seis puntos. Entre las conclusiones que presentó el secretario nacional, se definió realizar elecciones de directiva nacional el 27 de mayo, para reemplazar a la mesa que encabeza Myriam Verdugo y que ayer presentó su renuncia.

De igual modo, también se determinó “ratificar la convocatoria al congreso ideológico y programático”, así como también el desarrollar una “oposición de manera democrática, fiscalizadora y propositiva, para lo cual no se requerirá de coalición”.

Sin embargo, en donde hubo discrepancias fue en la política de alianzas de la Democracia Cristiana, de cara al 11 de marzo. La primera propuesta -presentada por el sector chascón y alguno de los miembros de la directiva- planteaba que el partido tenía que impulsar “todos los esfuerzos, en el marco de la oposición, para impedir que se produzca algún retroceso en los derechos y conquistas que han beneficiado a los más vulnerables”. Desde la colectividad comentaron que esta opción se abría a la posibilidad de continuar a futuro conversaciones con colectividades más a la izquierda del espectro político, como el Partido Comunista e incluso tender puentes con el Frente Amplio.

Mientras que la opción B -patrocinada principalmente por Gutenberg Martínez- propusieron llegar a alianzas con “sectores democráticos que estén de acuerdo en los conceptos de democracia, respeto de los DD.HH. y crecimiento con equidad”. Además de precisar que la DC no puede abrirse a “coaliciones o acuerdos políticos programáticos con el Frente Amplio”. Muchos de los presentes que votaron ayer en la junta nacional, interpretaron esta opción como el principio de un proceso que busca “terminar” relaciones con el PC.

A las 23.30 de anoche, tras una reñida votación, ganópor apenas una decena de votos, 152 contra 142, la opción A, es decir el partido se podría abrir a la posibilidad de reconstruir una alianza que incluya al PC para defender el legado del gobierno de Michelle Bachelet. La votación dio pie a que algunos militantes evaluaran una posible renuncia a la DC.

La dura autocrítica

Pasadas las 11.30 de la mañana cuando la presidenta interina de la DC, Myriam Verdugo, se encaminó hasta el auditorio de la tradicional sede de Alameda 1460. Su diagnóstico para lo que ocurre en el partido hace años fue devastador y dividió la crisis de la falange en tres: electoral, política y de convivencia y respeto interno. Su discurso fue largo, dolido, y sin indulgencias al presente del partido. Verdugo habló de la falta de ideas y de sueños. Y por eso propuso un congreso ideológico y programático para la segunda parte del año. En medio de ese extendido diagnóstico partidario anunció la renuncia de la mesa directiva. “En este cuadro de dolor, de derrota, de amargura, de críticas cruzadas, esta mesa acordó presentar ante esta junta nacional su renuncia, para que se inicie el proceso de renovación partidaria”, dijo.

Todo fue rápido. Ignacio Walker, sentado en primera fila, levantó su mano y mirando hacia atrás, al resto de los camaradas, dijo “aprobado”, como asegurándose con la mirada de que nadie se salga de la hoja de ruta.

Así fue, hasta que el histórico Jaime Hales (DC) subió al escenario, solicitándole que la mesa extendiera su mandato. La propuesta no tuvo mucho eco entre los militantes, sobre todo en los ubicados en los asientos de más atrás que empezaron a gritar “¡elecciones, elecciones!”.

Discusión interna

Previo a la votación del voto político presentado por la directiva, se desarrolló un complejo enfrentamiento entre los expositores, muchos de ellos dirigentes históricos de la colectividad.

Entre los primeros en exponer estuvo Alberto Undurraga, quien minutos antes ya había confirmado su interés en competir por la presidencia. En su discurso, señaló que “nuestro rol es ir a recuperar y reencantar a todas esas personas, a los que no se reficharon, a los que no votaron por nosotros y a una parte importante del electorado que en esta instancia prefirió votar por la derecha. Por eso hemos dicho algunos que nuestra tarea es recuperar el centro político (…) en diálogo con la centroizquierda”, afirmó.

Más tarde fue el turno del diputado Víctor Torres -del sector “chascón”-, quien salió a responder a Undurraga. “Alberto, yo no iría a buscar a quienes se fueron supuestamente a votar por la derecha, yo iría a buscar a esa enorme cantidad de chilenos y chilenas que hoy no se sienten convidados por la política”. Además, salió en respuesta de los dichos de Andrés Chadwick ayer en La Tercera, quien llamó a ampliar a otros sectores la base de apoyo del nuevo gobierno. “Le digo al futuro ministro del Interior que la Democracia Cristiana va a ser oposición”, sostuvo. Asimismo, el parlamentario agradeció a quienes se mantuvieron en la directiva tras el debacle electoral.

Le respondió Gutenberg Martínez: “Le hago un comentario a Víctor (Torres), que ellos -Carolina Goic y Matías Walker- no es que quisieran renunciar. Tú viste por televisión, al igual que yo, cuando se les pidió la renuncia a ambos”.

“Como decía el Gute, nosotros somos el centro”, dijo luego el senador Patricio Walker en respaldo al ex diputado, quien instó además a seguir el modelo de la CDU en Alemania. “Algunos dicen ‘son muy conservadores los demócratas cristianos en Alemania’. Bueno, seamos consecuentes y cortemos todo vínculo con la Konrad Adenauer y no recibamos más apoyo”, señaló.

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