Los subsecretarios que vuelven a sus escritorios

Claudio Alvarado, Rodrigo Ubilla, Alfonso Silva, Lucas Palacios. Foto: Agencia Uno / Aton

Si ya en el gabinete Sebastián Piñera optó por repetir a tres ministros en los mismos cargos que ocuparon en su primer gobierno, en el elenco de subsecretarios se inclinó por un diseño similar. Estos son algunos de los que “se repiten el plato”.


Claudio Alvarado

El actual miembro del Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias del Congreso Nacional, Claudio Alvarado, volverá a desempeñarse como subsecretario General de la Presidencia, cargo que ocupó durante toda la primera administración de Sebastián Piñera, haciendo dupla con Cristián Larroulet.

Histórico militante UDI, Alvarado luce una amplia trayectoria en el Congreso, donde se desempeñó durante cuatro periodos legislativos, entre 1994 y 2010, coronando su paso por el Parlamento como jefe de bancada gremialista en 2009. Es justamente esa trayectoria y su anterior experiencia en el cargo -donde se destacó por su capacidad negociadora en el Parlamento- lo que lo colocaron como principal carta para complementar el trabajo del nuevo titular de la Segpres, Gonzalo Blumel.

Durante el primer gobierno de Piñera, Alvarado destacó, además, por un rol activo en la resolución de conflictos regionales. Por ejemplo, lideró la mesa de diálogo entre el gobierno y los representantes de 30 comuneros mapuches que sostenían una huelga de hambre en forma de protesta en 2010. En 2012, en tanto, fue el representante del Ejecutivo para llegar a acuerdos con los pescadores de Aysén, quienes organizaron manifestaciones y bloquearon distintos caminos en la región durante varias semanas.

Rodrigo Ubilla

Rodrigo Ubilla asumió la Subsecretaría del Interior en un momento difícil. Habían pasado dos semanas del terremoto del 27 de febrero y el militante de Renovación Nacional entraba a La Moneda con la difícil misión de identificar a los muertos y desaparecidos por efectos del sismo y el tsunami.

Al igual que Alvarado, se mantuvo en su cargo hasta el final del gobierno, pese a varias turbulencias. Una de ellas fue la investigación por irregularidades en la compra de equipos de detección de drogas del Plan Frontera Norte. El caso detonó la salida de distintos funcionarios del ministerio y la oposición de aquel entonces apuntó sus dardos contra el subsecretario, aunque su continuidad nunca estuvo en duda.

Otro flanco que debió cuidar Ubilla fueron los cuestionamientos públicos y privados que recibió de la directiva de su propio partido, encabezada en aquel entonces por Carlos Larraín, donde lo sindicaban como uno de los articuladores de la “disidencia” a la mesa.

Quienes participaron del primer gobierno de Piñera destacan la complicidad entre Alvarado y Ubilla, marcada por la experiencia en gestión política y la visión estratégica de ambos. Experiencia que en el caso de Ubilla fue fundamental en la segunda vuelta de la última campaña presidencial, cuando Piñera recurrió a él para reforzar el trabajo territorial, clave para determinar el triunfo sobre Alejandro Guillier.

Alfonso Silva

Tras el nombramiento del escritor Roberto Ampuero como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, la designación del subsecretario de la cartera concentró la atención de los personeros de Chile Vamos en las últimas semanas. En el bloque insistían en la necesidad de nombrar a un conocedor del mundo diplomático, más aún ad portas de los alegatos de la demanda marítima boliviana en La Haya.

En esa lógica, el nombramiento de Alfonso Silva calza con ese perfil. Embajador de carrera con experiencia en las embajadas de India, Jamaica y Canadá, Silva ya ocupó la Subsecretaría de Relaciones Exteriores en la segunda mitad del primer gobierno de Piñera, donde le tocó lidiar con el litigio territorial con Perú, que también se revisó en La Haya.

Tras el cambio de mando de 2014, Silva se incorporó como coagente al equipo jurídico chileno que revisa la demanda boliviana. Experiencia que será de utilidad para el debut de Ampuero como ministro, que se suma, además, un conocimiento acabado de la “interna” de un ministerio complejo y de los denominados “códigos diplomáticos”.

Lucas Palacios

El próximo subsecretario de Obras Públicas, Lucas Palacios, cumple con el doble perfil de tener “experiencia de gobierno” y cercanía con el mandatario electo.

Durante la primera administración de Sebastián Piñera, Palacios se desempeñó primero como asesor de Rossana Costa en la Dirección de Presupuestos. De ahí saltó en 2012 a la Subsecretaría de Obras Públicas, puesto que quedó vacante luego de que Loreto Silva asumiera como ministra del ramo en reemplazo del precandidato presidencial Laurence Golborne.

Luego del gobierno, Palacios comenzó a colaborar con Avanza Chile, en paralelo a su rol como vicerrector económico en la Universidad del Desarrollo. Al igual que otros miembros de la fundación, el paso natural fue incorporarse a la campaña presidencial como jefe territorial, cumpliendo un rol operativo, político y de coordinación, pasando por él decisiones territoriales, de marketing y de control de gastos.

Dada su potencialidad como vocero y su experiencia en temas económicos, su nombre irrumpió con fuerza para ser subsecretario de Hacienda y de Desarrollo Regional, pero finalmente primó el deseo del nuevo titular, Juan Andrés Fontaine, quien siempre lo tuvo como primera prioridad para ser su mano derecha.

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