Oficialismo: principal rol de los partidos no es defender legado de Bachelet

La Presidenta Michelle Bachelet. Foto: Marcelo Segura

En el bloque dicen que la prioridad está en el futuro de la centroizquierda y en ser una alternativa para las próximas elecciones.

“La responsabilidad de los partidos es ser capaces de tener una respuesta nueva para el país. La DC debe tener como prioridad eso. El rol nuestro tiene que ser prioritariamente ofrecer alternativas de gobierno”. Con estas palabras, el senador Jorge Pizarro respondió ayer los dichos del ministro de la Segpres, Gabriel de la Fuente.

En entrevista con La Tercera, el secretario de Estado hizo un llamado a los partidos oficialistas y aseguró que “tienen que hacerse cargo de la defensa del legado de la Presidenta Bachelet”, palabras que se suman a las de la vocera de gobierno, Paula Narváez, quien en enero ya había hecho un emplazamiento similar durante el comité central del PS. “No defender la obra de la Presidenta Bachelet será sinónimo de entregar la pelea por las ideas”, planteó aquella vez.

En este contexto, si bien los partidos del oficialismo dicen que no permitirán un retroceso en las principales reformas durante la administración de Sebastián Piñera, tomaron distancia del llamado a defender el legado de la Mandataria y señalaron que la principal responsabilidad de las colectividades es rearticularse tras la derrota presidencial. Esto, para apostar a ser una alternativa para las próxima elecciones.

“Nuestro desafío y responsabilidad, más que ser custodios de un legado, es construir un proyecto futuro de centroizquierda”, dijo el presidente del PR, Ernesto Velasco. Una postura similar planteó el senador socialista Rabindranath Quinteros, quien cree que la responsabilidad de los partidos hoy es “pararse nuevamente y ser una verdadera alternativa”. Así, agregó: “No podemos estar solamente defendiendo un gobierno que ya quedó atrás. Hoy la tarea principal es pensar en el futuro, en una nueva alternativa, reencantando a la ciudadanía”.

En el bloque recalcan, además, que la fragmentación en la centroizquierda tras la derrota electoral complica aún más la tarea de las colectividades, sobre todo considerando las crisis que enfrentan el PPD y la DC, lo que tiene a este último partido, al menos, en un debate interno aún abierto -pese a la definición de la junta nacional- sobre el rumbo que seguirán en los próximos cuatro años.

En el sector explican que al menos en el Senado, como serán mayoría, se podría lograr un acuerdo que les permita liderar la mesa de la corporación. Incluso, en conversaciones informales entre senadores del PS y del PPD se ha abordado este tema y la necesidad de articularse en torno a la defensa de las reformas y de la figura de Bachelet.

“No sólo por un tema de defensa, sino también por un tema de proyección, en estos cuatro años tenemos que lograr encontrar el tono adecuado para ofrecerle a Chile un proyecto adecuado y diferente a la Concertación y a la Nueva Mayoría, más amplio o más reducido, y para eso las reformas y la obra de Bachelet van a ser un insumo importante. El legado de Bachelet va a contribuir significativamente a la cohesión de las nuevas fuerzas de oposición”, dijo el senador PPD Jaime Quintana, en línea con el llamado del Ejecutivo.

Sin embargo, a la distancia que tomaron el resto de los dirigentes oficialistas se suman los cuestionamientos de algunos parlamentarios del bloque al “legado” de Bachelet.
“Me parece que es un poco presuntuoso (el llamado del ministro De la Fuente), toda vez que los resultados electorales todos los conocemos, y la mayoría de la gente votó por el candidato de Chile Vamos. En política, los legados se miden también por los resultados electorales. Y el legado de Bachelet es el mejor resultado de la derecha y el peor resultado que ha tenido una coalición de centroziquierda. Hay que tener un poco de humildad y entender que la gente no tuvo una buena evaluación de lo que se hizo”, dijo el diputado Fuad Chahín (DC).

El subjefe de bancada de ese partido, Gabriel Silber, agregó que “los partidos deben poner el foco en el futuro y hacer política sin retrovisor”, junto con señalar que “el juicio de la historia hará el escrutinio de si las reformas que construimos finalmente serán consideradas un legado”.

En tanto, el senador PPD Ricardo Lagos Weber señaló que “fuimos los que propusimos una agenda transformadora con la Nueva Mayoría, y eso lo hemos aprobado y defendido estos cuatro años con votos en el Parlamento, pese a los notorios problemas de gestión que ha tenido el gobierno”. Y agregó: “La defensa del legado incluye lo bueno, pero también hacerse cargo de los errores propios que se han cometido, entre ellos, el no haber podido dar continuidad al gobierno y a las transformaciones que nuestro país necesita”.

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