Rosario Del Río D.

Rosario Del Río D.

Analista renta fija internacional de Inversiones Security

Pulso

Argentina: el High yield de la región

Aunque es poco probable que la moneda se aprecie hacia adelante, las tasas locales ofrecen una oportunidad de entrada.


Se puso de moda tras las reformas impulsadas y su recuperación económica. Pero como no hay transición fácil, la estrategia de afrontar el desequilibrio fiscal de manera gradual, para consolidar capital político, mantiene al país vulnerable, en particular a las turbulencias que hemos visto en las últimas semanas a nivel global.

Así se ha confirmado el último mes, y nuestros vecinos han vuelto a sufrir. El fortalecimiento del dólar global ha apretado las condiciones financieras, y mientras en Latinoamérica las monedas se han depreciado en 5%-10%, el peso argentino lo ha hecho en 20%.

Ante los esfuerzos por estabilizar la moneda, las autoridades vendieron más de US$6.000 millones (10% de sus reservas) y aumentaron la tasa de referencia a 40%. Acto seguido, surgen nuevos ruidos, y al nulo anclaje de expectativas de inflación y nerviosismo de los mercados, se suma una credibilidad cuesta arriba para el BCRA.

Sin embargo, parece ser que la búsqueda de apoyos por el gobierno ha tranquilizado a los mercados, por ahora. Y es que luego de la ayuda solicitada al FMI, aunque sea tema sensible y se desconozcan las condiciones, no solo la moneda se ha estabilizado y las bolsas recuperado terreno, sino que el alza de tasas contribuyó a un nuevo voto de confianza de los inversionistas al renovar todos los Lebacs que vencían.

Aunque lo anterior fue un respiro, la economía seguirá expuesta a turbulencias. Para que el préstamo no sea un simple parche para ganar tiempo, los recursos deberán ir destinados al problema de fondo: cumplir el objetivo fiscal. En el corto plazo, el anuncio del MSCI el 19/06 sobre si ascenderá a mercado “emergente” será clave, sobre todo dada la compleja situación financiera.

Aunque es poco probable que la moneda se aprecie hacia adelante, las tasas locales ofrecen una oportunidad de entrada, aunque de alto riesgo. La exposición de la moneda a nuevas depreciaciones sigue vigente y con probabilidad no menor, por lo que una apuesta a la renta fija seguirá presionada por factores externos e internos, exigiendo así un alto grado de tolerancia al riesgo en una economía aún con escenarios muy abiertos.

 

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