La tradición de las bolsas plásticas está llegando a su fin

Hace cerca de cinco años, algunas municipalidades comenzaron a prohibir este tipo de productos en base a ordenanzas. Paralelamente, el retail también generó prácticas para no entregar bolsas en sus locales. Ahora, con un Proyecto de Ley que las eliminaría en la boca del horno, vendrán varios cambios en la sociedad. Por ejemplo, la medida debe ser acompañada de una fuerte campaña de reducción de basura en general y la difusión sobre alternativas.


Las bolsas plásticas fueron protagonistas ayer en el Congreso. Pero no por su presencia en las salas y pasillos, sino porque se discutió acerca de la indicación sustitutiva del Proyecto de Ley que prohíbe su uso en el territorio nacional, algo que se ha trasformado casi en un símbolo de la administración de Sebastián Piñera, donde el Ministerio del Medio Ambiente, espera marcar el visto bueno en su “check list” lo antes posible.

Se estima que en promedio, cada chileno utiliza 1,5 unidades de bolsas plásticas al día, principalmente en el trayecto del comercio a su casa y luego, para botar la basura. Además, más del 90% de estos productos termina en un vertedero o espacio público.

Mientras tanto, municipalidades, empresas (principalmente del retail) y otras organizaciones han ido generando acciones y políticas para eliminarlas de su entorno.

De hecho, en algún momento se pensó que estarían incluidas en los “productos prioritarios” de la Ley de Reciclaje (REP), pero la administración anterior siempre consideró que debía ser un tema independiente (pero complementaria) a la REP.

La primera comuna en jugársela por una prohibición de bolsas plásticas fue Pucón, con la motivación del turismo como insignia. Luego de una consulta ciudadana, en julio de 2013 realizaron una marcha blanca para eliminar la entrega de bolsas plásticas en el comercio, lo que llevó a la generación de una ordenanza.

Hualpén es otra comuna simbólica en incorporar esta práctica. En mayo de 2014 publicaron la ordenanza y un año más tarde lograron sacar las bolsas plásticas de ocho supermercados y otro tipo de tiendas.

En la Región Metropolitana, Santiago implementó una ordenanza al respecto en mayo de 2015. Y así, suma y sigue. Actualmente ya son casi 60 municipalidades, donde su uso se ha regulado por medio de ordenanzas

“Sin duda es un avance sustancial en términos de reducción de plástico desechable (de un sólo uso). Que el proyecto de ley se aprobara con unanimidad es una buena señal. Mundialmente se está avanzando en reducir la cantidad y el uso de plásticos desechables. Y Chile se une a esta ola de cambio”, comenta Camila

Ahrendt, investigadora del Grupo de Biogeoquímica de Contaminantes de la U. Andrés Bello y directora científica de Plastic Oceans Chile.

Sin embargo, la académica estima que la medida debe ser acompañada de una fuerte campaña de reducción de basura en general. “Dentro de los desafíos, probablemente también se encuentra el consumidor. Habiendo un descontento por tener que pagar por bolsas, siendo entendida como una medida pro-empresarios productores de éstas”, comenta la académica.

Por su parte, Nelson Urra, director de la Escuela de Ingeniería en Medio Ambiente y Sustentabilidad de la U. Mayor cree que esta decisión contribuirá a acelerar el cambio de hábito en la sociedad chilena en relación al reciclaje, y, sobre todo, “a cuestionarnos la predilección por los envases desechables provenientes del petróleo.

Con esta medida nuestro país da un paso significativo hacia un modelo de economía circular, en donde los fabricantes e importadores de bienes de consumo deben responsabilizarse por los residuos de aquellos productos puestos en el mercado”, indica Urra.

Desde el sector privado también ven con buenos ojos el cambio que está comenzando. “La iniciativa del gobierno nos parece una muy buena noticia. El anuncio tiene por objetivo precisamente dejar de entregar plástico que termina como desecho, perjudicando a nuestro medioambiente, en especial, a la fauna marina, que se ve afectada por verdaderas islas de la basura que flotan en los océanos”, comenta Stefanie Pope, subgerente de RSE y Sustentabilidad de Walmart Chile.

La ejecutiva aprovecha de recordar que, normalmente, las bolsas las usamos por no más de 15 minutos, mientras cargamos las compras desde el supermercado hasta nuestro hogar, pero demora hasta 500 años en biodegradarse. “Actualmente nos hemos adherido a este tipo de iniciativas en 103 locales distribuidos en 33 comunas, y estamos trabajando para eliminar progresivamente el uso de bolsas en otros puntos del país”, agrega Pope.

Por su parte, desde SMU indican: “Conscientes del rol social que tenemos como compañía en las comunidades locales, estamos abocados a incentivar en nuestros clientes el uso de productos reutilizables y, al mismo tiempo, dispuestos a continuar cooperando con las comunas que implementen iniciativas como éstas para cuidar el medio ambiente”, señalan desde esta compañía.

En el caso de Sodimac, dejó de entregar bolsas plásticas desechables en todas sus tiendas del país a partir del 1 de abril lo que -según la compañía- permitirá eliminar anualmente 46 millones de bolsas plásticas, equivalentes a 471 toneladas. “Sodimac está fomentando el uso de bolsas reutilizables entre los clientes. También, trabaja para reducir el uso del plástico mediante el rediseño de envases y embalajes de productos”, apuntan en Sodimac.

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