Marcel: “La probabilidad de requerir una tasa más expansiva se va reduciendo”

El presidente del Banco Central, Mario Marcel, destacó que la economía se ha ido recuperando impulsada por la inversión.


El presidente del Banco Central, Mario Marcel, señaló que probablemente la tasa de interés, que actualmente se ubica en 2,5%, seguirá siendo expansiva en lo que resta del año para luego ir subiendo gradualmente.

Consultado respecto de si tras el comunicado de la reunión de política monetaria se puede concluir que el instituto emisor pasó de un sesgo neutral a uno expansivo, indicó que si bien dichas definiciones de interpretación es algo que hace el mercado, el riesgo de que la inflación se demore a converger a la meta de 3% ha ido descendiendo. En sentido afirmó que “en la medida que ese riesgo ha ido desapareciendo la probabilidad de requerir una tasa más expansiva también se va reduciendo”.

Sobre el impacto de la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos -que ayer subió la tasa de interés en 25 puntos tal como se esperaba, pero aumentó a dos las nuevas alzas esperadas en lo que queda del año, frente a una estimada anteriormente- sobre las decisiones del Banco Central, Marcel sostuvo que pese a que el Informe de Política Monetaria se cerró previo a dicho anuncio, ese escenario ya estaba incorporado tanto en dicho documento como en el trasfondo de la decisión de política monetaria.

“No sabíamos lo que iba a resolver la Fed, pero nuestro supuesto terminó siendo 100% compatible con lo que la Fed resolvió ayer”, indicó.

Marcel realizó estas declaraciones en una conferencia de prensa posterior a la presentación del Informe de Política Monetaria (Ipom) ante la Comisión de Hacienda del Senado. En su exposición ante los parlamentarios el presidente del Banco Central destacó las positivas perspectivas para la economía luego que el instituto emisor elevara a 3,25%-4% la proyección de crecimiento para este año, desde el rango de 3%-4% previsto en marzo, y aumentara a 4,5% desde 3,6% la previsión para la expansión de la inversión.

“La economía chilena avanza en la recuperación del crecimiento y el cierre de holguras. Más que un resultado, este es un buen comienzo para una etapa más favorable del ciclo económico”, señaló Marcel al exponer el Informe de Política Monetaria (Ipom) ante la Comisión de Hacienda del Senado.

En este sentido sostuvo que en lo interno, el instituto emisor estima que los riesgos para la actividad están sesgados al alza. “Los datos de los últimos meses han sido superiores a lo esperado y no es descartable un escenario en que persista este mayor dinamismo, especialmente si la inversión muestra cifras mejores que las proyectadas”, indicó.

Sin embargo advirtió que “son muchos los desafíos que quedan por delante. Es importante que la recuperación de la inversión se profundice, que se fortalezca el mercado del trabajo y que se aprovechen ventajas competitivas para que esta recuperación sea más autosostenida y compartida”.

Al respecto señaló que un mayor crecimiento de largo plazo requiere cambios más estructurales que ayuden a elevar la productividad. Ante ello afirmó que “el Banco Central estará ahí para asegurar que en este proceso no se incuben desequilibrios o vulnerabilidades que luego requieran ajustes más costosos”.

Marcel sostuvo además, que se deben fortalecer los factores que permiten resistir mejor los shocks externos que tarde o temprano se harán sentir.

Sobre los riesgos externos señaló que el principal sigue siendo un deterioro abrupto de las condiciones financieras, sobre todo en un contexto en que los mercados parecen estar más reactivos a las noticias negativas.

Advirtió que lo que ocurra con la economía de Estados Unidos es relevante en este ámbito, en particular porque de darse un aumento más marcado de las presiones inflacionarias podría requerir un alza más rápida de la tasa de fondos federales y porque tampoco es descartable que en un ambiente de menor apetito por riesgo, noticias de distinto signo generen un aumento de la volatilidad.

Añadió que también persisten los riesgos por las medidas en materia de política comercial impulsadas por Estados Unidos, considerando las renovadas tensiones con sus principales socios comerciales, mientras que China sigue siendo una fuente de riesgos, pues aún le falta por resolver desequilibrios en
varios de sus mercados.

A ello se suma la evolución del precio del petróleo, ya que si este aumenta o se mantiene en niveles similares por un tiempo superior al previsto, podrían verse mayores efectos sobre la inflación y el crecimiento global.

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