El factor femenino en la negociación por los cupos en la Corte Suprema y el Tribunal Constitucional

Leonor Etcheberry.

La quina fue enviada el lunes 9 y en los próximos días el Ejecutivo deberá proponer al Senado un nombre y este aprobarlo con quórum calificado, es decir el 2/3 de sus miembros.


En el escritorio del ministro de Justicia, Hernán Larraín, están los antecedentes de los cinco candidatos que la Corte Suprema eligió para la vacante que dejó el abogado Patricio Valdés. Se trata de un cupo para profesionales externos a la carrera en el Poder Judicial que pueden integrar el máximo tribunal del país hasta los 75 años con grado de ministro.

La quina fue enviada el lunes 9 y en los próximos días el Ejecutivo deberá proponer al Senado un nombre y este aprobarlo con quórum calificado, es decir el 2/3 de sus miembros. Es por esto que un personero de gobierno estuvo esta semana en el Congreso sondeando en la Cámara Alta dos nombres de aspirantes a la Suprema.

Antes de la conformación de la quina, el Ejecutivo había hecho llegar mensajes a los jueces del máximo tribunal de su favoritismo por la abogada Ángela Vivanco, constitucionalista y profesora de la Universidad Católica. Sin embargo, los dichos del propio Larraín al referir que “la mayoría de los jueces son de izquierda”, debilitó la negociación por la profesional, quien es abiertamente conservadora y fue quien alegó el 2017 recursos ante el TC contra la despenalización del aborto.

La coyuntura ,entonces, ha llevado al Ejecutivo a sondear en el Congreso el nombre de la académica Leonor Etcheberry, hija del DC Alfredo Etcheberry, el reconocido penalista que escogió la expresidenta Michelle Bachelet para defender su proyecto de aborto ante el TC.

Así las cosas, Etcheberry correría con ventaja para ser la nominada del Ejecutivo para la Corte Suprema y Vivanco ser la apuesta de designación directa al TC que tiene en sus manos el Presidente Sebastián Piñera. El sello de género en las nominaciones y el equilibrio de fuerzas políticas en ambas instituciones agradaría a varios miembros del Senado.

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