La Tercera

Manifiesto: Sebastián Keitel, diputado electo

Jamás podría hacer un comentario xenofóbico, la mitad de mis amigos son extranjeros. Quería hacer un comentario constructivo y lo tomaron como un ataque xenofóbico. Sugerí que el Círculo de Periodistas Deportivos regularizara ciertas cosas con su premio. Intenté que fuera una buena idea, pero lo dieron vuelta y pensaron que era un ataque racista. Las cosas están bastante tensas después de las elecciones, hice un comentario deportivo, pero se fueron por el lado político. Le pedí perdón a Arley Méndez por todo lo que se había generado y las aceptó. Todavía estoy en el suelo, recibiendo las patadas de muchas personas que dicen ser correctas, pero que se están aprovechando de una persona que está mal. Ha sido todo muy fuerte.

Mi papá murió cuando yo tenía ocho años. Él hacía atletismo y después de su muerte fue mi motivación para empezar en el mismo deporte. Quería ser como él. Es mi inspiración, a quien le rezo y le pido que proteja a mi familia.

Mi personaje en los realities calzaba con mi forma de ser. Me pedían ser un gallo duro y exigente. Tratar con chicos reality es complicado y debía mostrar carácter. Lo mío era un personaje, pero tenía muchas similitudes con mi personalidad. A veces no tenía que actuar. Creo que lo hice bien.

Mi hijo mayor, Sebastián, se retiró temporalmente del atletismo porque lo comparaban conmigo. Le decían que iba a ser mejor que yo. Esa presión lo colapsó y dejó de correr por un tiempo. Mi mayor misión en la vida es ser un buen referente para mis hijos. Vivo y voy a morir por ellos.

En el fútbol soy una especie de Arturo Vidal. Juego de mediocampista en el equipo de mi condominio. Me gusta correr toda la cancha. Soy muy malo, pero mi estado físico me permite destacarme cuando el resto se cansa.

Cuando competía me divertía yendo al cine todos los días. Pasaba varios meses en España y me iba a ver una película todos los días. Mi favorita es Corazón Valiente. Creo que encarna mucho de lo que vivo y quiero de las cosas, del amor y de las luchas por tus ideales. Me identifico con el esforzarte para lograr los objetivos.

Me gusta el reggae. Por el atletismo tenía cierta cercanía con la cultura de Jamaica. Escuchaba a Jimmy Cliff y Bob Marley. Después pasé por la música latina, con Soda Stereo. Hoy escucho reggaetón por obligación. Mis hijos son todos reggaetoneros. No me gusta, pero igual lo bailo con empeño.

No me privé de nada por ser atleta. Uno podría pensar que me perdí de muchas fiestas o de otras cosas que eran normales para la juventud. Todas esas cosas no las veía cercanas. Era tímido y no me gustaba ir de fiesta. Prefería dormir y rendir bien en el deporte. Tuve tres pololas y me casé dos veces. Lo único que retomaría serían mis estudios.

Mi hermano mayor tiene ELA. Se llama Luis y cumplió 47 años esta semana. Con su experiencia me acerqué a la realidad que viven las personas con enfermedades graves en este país. La justicia social me llama la atención, tratar de emparejar la cancha. Esa fue una de las experiencias que me motivaron para entrar en política y tratar de ayudar a la gente.

No pensé que la política fuera así.
Han sido meses extraños. Cuando me bajaron de la lista parlamentaria y me llevaron a otro distrito lo encontré injusto, pero entendí que la política está asociada a traiciones. Igualmente competí, salí electo y aquí estoy, viviendo otro momento complicado. Estoy esperando que lleguen los buenos momentos. Un abrazo, un beso o el poder solucionar los problemas a una persona. Eso va a equilibrar los momentos difíciles.