30 minutos con el nuevo Samsung Galaxy S9: mucho potencial, pocas sorpresas

El nuevo smartphones de la surcoreana incluye buenas prestaciones y funciones en su cámara y software, pero por primera vez da la impresión de ponerse al día con la competencia.


La primera impresión tras utilizar los nuevos Samsung Galaxy S9 y S9+ es de desconcierto. Sabemos que en las manos tenemos un gran producto, con buenas prestaciones y novedosas funciones, pero tras algunos minutos, la sensación para quien haya utilizado un S8 básicamente es la misma, en cuanto a diseño y usabilidad.

Porque por primera vez en mucho tiempo, da la sensación que al menos este año, Samsung es quien se puso al día con la competencia. Así lo demuestran las novedades incluidas en estas nuevas versiones, como “AR emoji”, una función similar al conocido Bitmoji que convierte tu cara en un avatar y lo manipula y personaliza con algunas opciones, que no son tantas como se esperaría. El sistema, que de inmediato recuerda a los “Animojis” de Apple, parece ser una respuesta a la función añadida en el  iPhone X, pero que en la práctica queda en una posición muy desmejorada, considerando todo el tiempo que le entregaron en la presentación del producto.

Sí, es divertido crear un avatar de uno mismo y ver cómo se mueve con graciosos gifs, aunque como ya mencionamos, no es novedoso (recordemos a Bitmoji, los avatares de Wii o Xbox) y realmente no funciona muy bien. De hecho el resultado es un poco siniestro, ya que la cámara no posee la suficiente resolución de captura como para detectar el movimiento del rostro, y al mover la boca o sonreír, el avatar sólo hace muecas que asustan un poco.

No se parece a mí.

Así, aunque AR emoji cuenta con mucho potencial -y es posible que lo veamos en todos los productos de Samsung en el futuro-, por ahora no cuenta con la fluidez de los Animoji de Apple y da la impresión de haber sido un añadido a último momento, tras la presentación del iPhone X en septiembre.

Esto evidentemente tiene que ver con la cámara, lo cual nos lleva a la segunda novedad, que pasó algo inadvertida en la presentación de este domingo: el escaneo facial.

Lo primero es considerar los grandes pasos que las empresas han hecho en seguridad biométrica. Hace 10 años era impensable que pudiéramos desbloquear el móvil con el iris, el rostro o la huella dactilar, así que combinar los tres elementos en un solo aparato, como el nuevo Galaxy S9 es una tarea realmente admirable.

Una de las funciones que Samsung nombró en su presentación fue “Intelligent Scan”, un método que emplea el barrido de iris y reconocimiento facial para desbloquear el dispositivo, aunque a diferencia de Face ID del iPhone X, sólo utiliza la cámara frontal variando las lecturas del rostro dependiendo de lo que necesite. “El sistema varía entre estas dos opciones; vale decir si hay mucha luz y el iris no es reconocido, cambia al modo de detección de rostro y combina esta información para el desbloqueo”, explica Eduardo Roman, Director de Productos Móviles de Samsung Electronics Chile.

Sin embargo, esto implica que si la detección de rostro no funciona correctamente en condiciones de poca luz, en ese caso requiere el escaneo de la huella o ingreso del código.

Por otro lado, otra de las novedades tuvo que ver con el modo de super cámara lenta (“Super Slow-mo”) anunciado para los nuevos smartphones. En este caso sí hay un gran avance en consideración a sistemas ya conocidos anteriormente, como los incluidos en el Xperia XZ Premium (960 fps), iPhone X (240 fps) y el mismo Galaxy S8 (240 fps). La captura de imagen en cámara lenta por lo general requiere de buena luminosidad -condición que en el caso de S9 y S9+ se cumple a cabalidad-, y la resolución resultante del video es muy distinta a lo que se consigue con los terminales antes nombrados. A pesar de igualar la marca del dispositivo de Sony, Samsung en este caso agregó un software que mejora los resultados, pudiendo editar el video, agregarle música, compartirlo fácilmente o hacer que retroceda, obteniendo resultados muy divertidos.

Finalmente, la cámara y realidad aumentada. Tal como el ojo humano, los nuevos Galaxy S9 abren o cierran el obturador (técnicamente se habla de f1.5 y f2.4) dejando entrar más o menos luz dependiendo de las condiciones lumínicas En la práctica los resultados son sorprendentes, sobre todo con poca luz, alcanzando fotos sin “grano” y con buena resolución. Por el lado de la inteligencia artificial y realidad aumentada, Bixby también es capaz de traducir idiomas en tiempo real -tal como Mate 10 Pro de Huawei-, por lo que la novedad en este caso tampoco es demasiada, más considerando que Google Translate puede hacer eso hace bastante tiempo.

En conclusión, ambos smartphones cuentan con una tecnología avanzada y con mucho potencial, pero que se pone al día con prestaciones que ya conocemos de otros fabricantes. Aún así, da la sensación que la décima versión de la línea Galaxy, que veremos en 2019, será realmente algo que nos sorprenda.

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