Casi 500 uniones se realizarán en Chile para San Valentín

Foto: Archivo / Agencia Uno

El Registro Civil dio a conocer cifra de horas solicitadas para matrimonios y Acuerdos de Unión Civil para este miércoles 14 de febrero.


Planear un matrimonio tiene 365 días como posibilidades para realizar el evento. Pero uno de los días favoritos de muchas parejas es el 14 de febrero, cuando se celebra San Valentín o el Día de los Enamorados. Si en promedio al día en Chile se realizan del orden de 192 enlaces (considerando que en 2017 hubo 63.921 matrimonios y 6.239 AUC, lo que un promedio diario de cada uno de 175 y 17, respectivamente), ese número aumenta a 499 para el 14 de febrero.

Así lo constatan cifras del Registro Civil e Identificación, que indican que las reservas para matrimonios para el próximo miércoles 14 de febrero son 475 para matrimonios y 24 para Acuerdos de Unión Civil (AUC).

La Región Metropolitana es la que concentra la mayor cantidad de uniones, con 111 matrimonios y ocho AUC, y Magallanes, en tanto, es la región que muestra la cifra más baja, con sólo cuatro matrimonios y ningún AUC.

El psicólogo de parejas de Clínica Vespucio, Jorge Pantoja, explica que el 14 de febrero no es sólo una fecha comercial, sino también es una tradición antigua, de origen pagano en la Roma antigua. “En el Imperio Romano, a partir de los primeros siglos del cristianismo, se instala un día que es una festividad que tiene que ver con el amor, y a partir de eso hay una asimilación de la Iglesia Católica. Esta es una tradición cultural ancestral en Occidente, asimilada al cristianismo y al catolicismo en la imagen del santo San Valentín”, aclara.

Las parejas consideran entonces, dice Pantoja, un vaticinio de buen augurio casarse en esa fecha. “Desde un punto de vista pagano y mágico, daría más posibilidades a la prolongación de una relación afectiva. Está inscrito en el inconsciente como el día del amor, por lo que no es raro que más parejas se casen ese día”.

Riesgo de divorcio

Y si bien el motivo para elegir esa fecha es que coincide con el día más romántico del año y permitiría “ser más afortunados”, puede constituirse también en una fecha en la que las uniones celebradas en ella tengan una probabilidad de divorcios más alta.

Así lo comprobó una investigación de la Universidad de Melbourne (Australia), que indica que los matrimonios celebrados en fechas especiales, como el 14 de febrero, poseen del 18% al 36% más de probabilidades de terminar en divorcio que aquellas bodas oficiadas en fechas ordinarias.

El estudio denominado Not Your Lucky Day: Romantically and Numerically Special Wedding Date Divorce Risks (“Riesgos de divorcio para matrimonios románticos y numéricos celebrados en fechas especiales”), consideró cerca de un millón de parejas casadas.

Es así como al cumplir el quinto aniversario, el 11% de los matrimonios contraídos el día de San Valentín, el 10% de los matrimonios con igual número de mes y de día y el 8% de los matrimonios que se celebraron en una fecha común, fracasaron.

En el caso del noveno aniversario, el estudio demostró que el 21% de las uniones celebradas en San Valentín, el 19% de las bodas con igual número en la fecha y el 16% de fecha común, concluyeron en divorcio.

El estudio, dice a La Tercera Jan Kabátek, experto del Instituto de Investigación Económica y Social de Melbourne, y uno de los autores, es el primero que muestra que las fechas que son numérica (por ejemplo, el ocho de agosto de 2008) o románticamente (14 de febrero) especiales son excepcionalmente populares para las bodas.

“La cantidad de bodas en estos días es hasta un 500% más alta que en días normales”, dice Kabátek. En su trabajo analizaron si las bodas que comenzaron en las fechas especiales eran más o menos estables que las bodas de día normal, “y encontramos que las bodas en días especiales tienen más probabilidades de terminar en divorcio. Los riesgos de divorcio para bodas en días especiales son del 18% al 36% más altos que los riesgos para días normales”.

Los días de San Valentín, en particular, dice Kabátek, reúnen el triple de bodas que los días ordinarios, y el riesgo de divorcio para tales bodas es del 36% más alto de lo que arriesga para los días comunes.

Estas diferencias en el riesgo de los matrimonios pueden explicarse en parte por las características de las parejas que optan por casarse en días especiales. “Observamos su educación y antecedentes socioeconómicos, vemos que son diferentes a los que se casan en días normales. Puede darse el caso de que algunas parejas que dudan puedan ser “obligadas” a contraer matrimonio, ya que a la percepción de atractivo de casarse en estos días tan memorables”, dice el investigador.

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