El caso de una mujer que sufría de fuertes dolores de cabeza y despertó un día hablando otro idioma

Pantallazo a video de Youtube.

La mujer sufre de un extraño trastorno que aparece luego de una fuerte lesión en la cabeza que puede producirse por un accidente cerebrovascular o por un traumatismo encéfalo craneano.

Michelle Myers es una mujer de 45 años que vive en Arizona, Estados Unidos. Una mañana se despertó luego de haber sufrido un fuerte dolor de cabeza la noche anterior. Sorpresivamente la mujer estaba hablando con un acento extranjero

Michelle es una de las tantas personas que han sido víctimas de una enfermedad llamada Síndrome de Acento Extranjero (SAE). Un trastorno que aparece luego de un fuerte daño cerebral  que daña el centro del lenguaje del cerebro. Puede producirse después de un accidente cerebrovascular o por un traumatismo encéfalo craneano.

Hace dos años Michelle llegó hasta la sala de emergencias de un hospital luego de sufrir durante tres días fuertes dolores de cabeza que no le permitían dormir. Tras darle el alta, la mujer pudo dormir. Al otro día seguían los dolores de cabeza, pero esta vez no podía mover el lado derecho de la cara, ni el lado izquierdo de su cuerpo respondía. Volvió a la sala de emergencia sin poder siquiera hablar.

El tiempo pasó, un día se fue a la cama y a la mañana siguiente le fluía un acento australiano e irlandés, los cuales desaparecieron luego de dos semanas. Pero su acento británico se ha mantenido por dos años.

“No tenía idea que esto le podía ocurrir a mi voz. Nunca había escuchado del Síndrome de Acento Extranjero o algo por el estilo”, aseguró al medio AZCentral.

“Mi primer pensamiento fue que me asusté porque no es solo que ahora tenga un acento que suene diferente, sino que mi lengua se sentía extraña en mi boca. Aun la siento”, continuó relatando al medio.

En conversación con el diario británico The Sun, Michelle cuenta que fue difícil adaptarse a esta enfermedad, ya que luchaba contra eso. “Hasta que me conformé y pensé que podría sonar así por el resto de mi vida. Y ahora me doy cuenta que eso es parte de mí”.

La enfermedad fue documentada por primera vez en 1907 cuando el neurólogo francés Pierre Marie, entrevistó a un parisino que había sufrido derrame cerebral y, de repente, hablaba con acento alsaciano, idioma que se habla en la zona fronteriza entre Alemania y Francia.

Así también se documentó un caso en Oslo, Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se estudió a una mujer que recibió un golpe con una metralleta en la cabeza durante un bombardeo nazi en 1941. Tras la lesión la mujer comenzó a tener un acento muy parecido al alemán.

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