Científicos llegan por primera vez a lo más profundo del mar chileno

El lander Audacia es un vehículo de océano profundo que desciende en caída libre en el mar frente a Antofagasta. Foto: IMO

Las semana pasada, expertos llegaron a 8.081 metros bajo el mar en la fosa de Atacama. Hasta ahora se creía que profundidad del lugar era de 8.065 metros.


A bordo del buque AGS-61 Cabo de Hornos de la Armada, un grupo de científicos chilenos del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) logró el descenso de un lander, vehículo autónomo no tripulado bautizado como Audacia, a 8.081 metros de profundidad en la fosa de Atacama, el 31 de enero pasado. El registro, que se alcanza por primera vez, se logró dentro de la expedición bautizada como Atacamex.

El equipo, liderado por el director del IMO, Osvaldo Ulloa, consiguió la hazaña frente a las costas de Antofagasta, sector donde la fosa alcanza su mayor profundidad y que se creía era de 8.065 metros, según la literatura científica. Allí, los científicos hicieron descender el lander Audacia en tres ocasiones, recolectando una serie de muestras de agua y fauna del lugar, entre las que destacan los anfípodos, pequeños crustáceos que viven en las profundidades del océano.

La importancia de esta expedición y sus resultados radica en que los 8.081 metros de profundidad jamás habían sido alcanzados, observándose una serie de organismos que viven en ese lugar. A modo de ejemplo, la distancia recorrida por el lander es apenas 800 metros menor que la altura del monte Everest, la montaña más elevada del mundo.

El investigador adjunto del IMO, Marcelo Oliva, señala que gracias al lander “pudimos registrar gráficamente poliquetos, una especie de gusanos, nadando en el fondo del mar”. Agregó, además, que pudieron observar una gran cantidad de perforaciones en el lugar, lo que indicaría la presencia de organismos que viven enterrados en el sedimento marino.

Red a 5 mil metros

Además del lander, el equipo de científicos hizo descender una red Mocness (sigla en inglés para Red de apertura y cierre múltiples con un sistema de detección ambiental), a través de la que lograron otro récord tras obtener por primera vez muestras de plancton desde los cinco mil metros de profundidad, como señala el investigador y director alterno del IMO, Rubén Escribano.

La multirred Mocness, única en su tipo en el Cono Sur de América, colectó una gran cantidad de organismos nuevos de profundidad, incluyendo peces, que ahora serán estudiados en el laboratorio para su identificación y mejor conocimiento de su biología. Sobre ello, Oliva agrega que “pudimos observar estas especies que, entre comillas, podríamos decir que son monstruos, animales gelatinosos de grandes dientes. Además, pudimos ver medusas y pulpos a esa profundidad, es algo que para cualquier investigador es simplemente, fabuloso”.

Hazaña

Diversas personalidades del mundo de la ciencia han reaccionado tras el éxito de la expedición Atacamex. Una de ellas es Virginia Garretón, directora ejecutiva de la Iniciativa Científica Milenio, quien señala “que se lograra que los equipos funcionaran era difícil, recuperarlos era más complejo aún, pero lograr demostrar que la fosa es más profunda que 8.065 metros era casi imposible, y este equipo lo logró”.

Por otra parte, Mario Hamuy, presidente de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt), agrega que “es un gran orgullo para nosotros haber apoyado una misión tan exitosa a la fosa de Atacama. Ejemplos como este son el mejor estímulo para seguir empujando el proyecto de ley que crea un Ministerio de Ciencia para Chile”, haciendo alusión a la nueva cartera que se inaugurará en las próximas semanas en nuestro país.

Desafíos a futuro

Consultado por los desafíos que se abren tras lograr el descenso a la fosa de Atacama, Osvaldo Ulloa señala que “las posibilidades de poner otros sensores, para hacer -por ejemplo- mediciones sismológicas o de corrientes- están allí. Con eso estamos señalando el camino que lleve a un programa nacional multidisciplinario para la exploración y el estudio científico del lugar”.

Esta es la segunda vez que se explora la fosa, ya que en el año 1997 una expedición ítalo-chilena a bordo del buque de la Armada Vidal Gormaz visitó el área, aunque no lograron la profundidad que Atacamex logró en esta oportunidad.

“Lo importante es que se pudo acceder a un ambiente que nunca habíamos podido acceder como comunidad chilena, y sabemos que ahora podemos volver a ir en cualquier momento y volver a hacerlo sin que vuelvan a pasar 20 años para volver a hacerlo”, dice Ulloa.

Rubén Escribano agrega que “en marzo visitaremos nuevamente la fosa, esta vez en un barco alemán”. Se trata de un proyecto en conjunto con investigadores de dicho país y que tendrá a bordo a científicos de varias partes del mundo. En la ocasión, no solamente estará presente el lander Audacia, sino que además los científicos europeos incorporarán equipos propios que permitirán conocer mejor las profundidades de la fosa de Atacama.

Sobre la experiencia de hacer descender al lander Audacia a las profundidades del océano Pacífico, Marcelo Oliva agrega que “hemos sido capaces de ir a la Luna, de mandar artefactos a Marte, pero no conocemos lo que hay a ocho kilómetros de distancia de la superficie, suena como una contradicción vital. La tecnología ya la tenemos, ahora hay que ir profundizando en otras actividades”, haciendo alusión a los desafíos que ahora enfrenta el equipo de investigadores del IMO.

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