Constanza Castro: “Voy a ser telonera del Papa”

Autor: Tania Opazo

“Ojalá él subiera al escenario cuando estemos tocando. Yo tengo 20 semanas de embarazo y para mí sería increíble si pudiera bendecir a mi guagua”.


Hace seis años que participo de una banda de rock católico que se llama Servicentro. Le pusimos así porque queremos ser un lugar, en la ruta de tu vida, donde puedas parar un ratito a recargar energías y después seguir con tu camino. El martes 16 vamos a tocar en el frontis del Santuario del Padre Hurtado, donde la gente va a estar esperando que ingrese el papamóvil. Tocamos a las seis y media y se supone que él va a llegar como a las siete. O sea, vamos a ser como sus teloneros.

Siempre participé en el coro de la misa, en la parroquia Santa María de Las Condes. Yo era como la mascota, porque aún estaba en el colegio, iba con jumper a los ensayos, y el resto eran puros universitarios. Ahí conocí a Eduardo, que es el bajista y compositor de nuestro grupo. Muchos años después nos reencontramos en la misma iglesia. Yo como profesora de música volvía para dirigir el coro de la vigilia Pascual y él era parte del grupo. Fue divertido para él, que esa cabra chica que él recordaba ahora fuera su jefa.

Un día le conté que tenía ganas de hacer algo distinto. Mi idea era tocar covers, rock. Él, muy serio, me contó que tenía varias canciones escritas y un proyecto esperando su oportunidad. Su idea era música para la calle, con historias de la vida cotidiana, pero con un contenido católico. Me encantó. Invitamos a algunas personas más y empezamos la banda.

No tengo claro si el martes el Papa va al subir al escenario en algún minuto, si va a decir algunas palabras, o simplemente va a pasar con el papamóvil, entrará al santuario y nada más. Parece que después de nosotros se sube Américo a cantar el himno, pero ojalá subiera al escenario cuando estemos tocando. Yo tengo 20 semanas de embarazo y para mí sería increíble si pudiera bendecir a mi guagua. Soñar no cuesta nada.

En general, queremos que nuestras canciones aporten valores, algo positivo, pero no es como la típica canción religiosa de “Dios, Jesús, aleluya”. Sólo en algunas hacemos referencias explícitas a Dios. La idea es que pueda sonar en cualquier radio, pero que si tú lees más allá, veas el mensaje. Por ejemplo, una se llama “La pataleta”, sobre alguien que tiene una crisis existencial, de fe, pero se puede interpretar fácilmente como la historia de una pelea de pareja.

Dependiendo de quién sea la persona a la que le estamos presentando la banda, a veces omitimos decir que es católica, porque eso a veces genera un prejuicio pero en general todos son super respetuosos, incluso muchos de quienes nos han ayudado con el material audiovisual, con la página web, no lo son pero les gusta el proyecto.

Hace dos años fuimos a Brasil a un festival de música católica que se llama Hallel y es un verdadero Lollapalooza, van miles de personas. Allá hay muchos grupos como el nuestro y varios llenan estadios pero como aquí no es así, generalmente tocamos en retiros, en parroquias y en Cafés con fe (como Café concert), circuito en el conocimos al padre Felipe Herrera, uno de los organizadores de la venida del Papa. Él es periodista, un cura rechoro y también canta. Una vez lo acompañamos en un show y cuando se supo de la venida del Papa, nos pidió a nosotros y a otros 20 grupos o cantantes que propusiéramos un himno.

Nos pusimos a trabajar de inmediato con la ayuda de Nicolás Quinteros, tecladista del grupo de metal Delta y productor de nuestro primer disco, que lanzamos el año pasado. Nuestro tema se llama “Construyamos esperanza” y dice “lo que Cristo nos enseña, sin color ni distinción, es el amor”. Finalmente quedó la canción de Américo como el himno oficial, pero todas las demás son parte del setlist oficial de la venida del Papa.

Cuando nos dijeron que íbamos a tocar en el Santuario del Padre Hurtado yo le conté a todo el mundo en el colegio donde trabajo, y algunas profes me decían que era casi una bendecida.
Me gusta mucho Francisco porque está abriendo un poquito la Iglesia. Cuando uno dice que es católica la gente inmediatamente asume que eres homofóbico. Yo tengo un montón de amigos homosexuales, estoy a favor de que se casen y adopten. Tengo una mirada de fe abierta.

Por eso mismo pienso que fue una tontera haber postergado la votación del proyecto de ley de identidad de género en el Congreso, creo que el Papa no habría puesto ningún reparo en que se vote.

Yo estudié en un colegio católico, muy cuadrado, pero mis papás siempre me transmitieron una visión muy sana de la religión: Dios es amor y por lo tanto él quiere que seas feliz. Entonces, el pecado es lo que te aleja de la felicidad plena. Esa es la filosofía. El pecado es algo que te daña a ti o a otros, no existe esto de “esto es pecado porque es pecado y vas arder en el infierno”. Es una parada mucho más acogedora y yo como católica intento aportar mi granito de arena. La Iglesia no es perfecta, pero es algo que construimos entre todos.

Mucha gente se ha estado alejando de la Iglesia, por los escándalos de abusos sexuales, por el conservadurismo. Nosotros tenemos una canción que se llama “Armaduras partidas”, decimos que hay que limpiar la casa desde adentro, con el ejemplo.

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