La mitad de los fumadores en Chile ha intentado dejar el hábito

Foto: Bloomberg

Última Encuesta Nacional de Salud preguntó por primera vez por la intención de dejar el tabaco. Entre las razones para hacerlo están la voluntad y el daño asociado.


La normativa antitabaco impulsada en el país ha dado frutos. Actualmente, hay menos fumadores que hace algunos años. Así lo demostró la última Encuesta Nacional de Salud (ENS 2016-2017), que evidenció una baja de casi 10 puntos porcentuales, pasando de una prevalencia de 42,2% en 2003 a 32,5% en 2016-2017.

Ahora, un nuevo informe publicado por el Ministerio de Salud sobre la base de la última ENS muestra que casi la mitad de estos fumadores ha intentado dejar el tabaco en los últimos 12 meses. Esta es la primera vez que se pregunta por la intención de dejar de fumar en el último año, y entre los fumadores ocasionales y diarios, el 49,8% declaró haberlo hecho. No hay diferencia significativa entre hombres y mujeres, pero sí por edad. De todos los grupos encuestados, son los adultos entre 24 y 44 años los que más refieren el intento (52%), seguidos de los mayores de 65 años (46,5%).

Cuando se les preguntó por la principal razón para hacerlo, el 85,7% señaló “voluntad propia”, el 24,8% “molestias o enfermedad a causa del cigarrillo” y un 21,7% dijo estar “preocupado por los efectos dañinos de este hábito”.

Guacolda Benavides, broncopulmonar y académica de la U. de los Andes, dice que solo tres de cada 10 pacientes fumadores son capaces de dejarlo por voluntad propia. “Esta es una adicción, no es un tema de voluntad. Muchos pacientes prueban con acupuntura, flores de Bach, tienen varios intentos antes de consultar con un especialista. Muchos fracasan y requieren varios intentos”, dice la especialista, también jefa del Programa de Tabaquismo del Instituto Nacional del Tórax. “Existe un perfil de pacientes que tiene la necesidad de manipular un cigarrillo. Otros son muy ansiosos, por eso se requiere un tratamiento no solo con fármacos, sino también con apoyo psicológico, técnicas de relajación, cambio de conducta”, dice.

¿Qué hace hoy una persona que fuma y que desea dejarlo? Celso Muñiz, jefe de la Oficina de Prevención del Consumo de Tabaco del Ministerio de Salud, señala que en el marco de las medidas probadas internacionalmente para disminuir la prevalencia del consumo de tabaco se indica la necesidad de entregar por parte del Estado un tratamiento efectivo. Hoy, en Chile “se está trabajando en el desarrollo de un programa piloto de cesación del consumo de tabaco, que permitirá definir las futuras estrategias para ampliar esta intervención al país”. El piloto, dice Muñiz, se encuentra en una etapa inicial que comprende la capacitación de funcionarios de salud, quienes implementarán el tratamiento, por lo cual no ha comenzado la atención directa de pacientes, lo que está planificado para los próximos meses.

Lidia Amarales, directora de la ONG Respira Libre, señala que en materia de programas de cesación, como política pública, todavía está pendiente, pero el piloto que se está iniciando en tres comunas (Lo Prado, Peñalolén y Macul) es un gran avance. “Estos pilotos deben convertirse en oferta universal en la salud primaria. Ha sido una gran lucha desde la sociedad civil y los resultados lo demuestran, hay un importante porcentaje de la población que quiere dejar de fumar y no lo puede hacer”, dice.

Según Amarales, los programas de cesación son más costo-efectivos que los tratamientos médicos a los que deben someterse los fumadores por enfermedades asociadas a su hábito. “Hoy, el 0,86% del PIB se gasta en enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco, esto es el 11,5% del total del presupuesto de Salud. El 65% de las patologías Auge tiene como factor de riesgo el tabaquismo”, dice la directora de Respira Libre.

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