Ruth Olate: ¿Por qué tantas injusticias hacia nosotras?

En medio del ambiente de empoderamiento femenino, la abogada Paula Vial puso la idea en Twitter: que algún medio dedicara toda su edición sólo a columnas de mujeres. En Tendencias lo hicimos y 43 mujeres escribieron para esta edición especial.


Para nadie es un secreto que el trabajo doméstico, el mal denominado trabajo de “nana”, es una labor realizada mayoritariamente por mujeres. Según la Casen 2015, nuestro trabajo lo realizan más de 270.000 personas, de las cuales más del 95% son mujeres. Y lo que es aún más ilustrativo es que este trabajo es uno de los que más realizan las mujeres en Chile: según la misma fuente, es ejecutado por más del 8% de las mujeres ocupadas del país. Entonces, cuando hablamos de violencia y desigualdades de género, ¿cómo no hablar del trabajo de casa particular?, ¿es posible intentar corregir las desigualdades entre hombres y mujeres sin hacer referencia a un trabajo realizado, en su mayoría, por mujeres? Mi punto de vista como dirigente es que no se puede.

Las mujeres trabajadoras de casa particular somos parte activa del movimiento feminista actual. Desde hace años hemos luchado por mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras. Por ende, si vamos a empezar a hablar de la violencia hacia las mujeres es necesario hablar de las trabajadoras domésticas asalariadas; las que somos parte de uno de los gremios con más bajos sueldos en el país y que por años hemos sido invisibilizadas y subvaloradas.

Durante siglos, las trabajadoras de casas particulares hemos cargado con estigmas sociales y discriminaciones, sin contratos laborales y en la “intimidad de los hogares”, recibiendo bajos sueldos y malos tratos. Incluso, muchas de nosotras hemos sido abusadas y acosadas por nuestros patrones. Todo esto, lamentablemente, con la complicidad del Estado, de las leyes, de la mayoría de los políticos y, por qué no decirlo, con la complicidad de casi la totalidad de los hombres.

Faltan cosas por cambiar, pese a que hoy nos encontramos frente a una sociedad más tolerante y luchadora por sus mujeres. Es importante recalcar los avances que como organización tuvimos en el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet. Nos recibió con los brazos abiertos, fue siempre abierta al diálogo y con un gran compromiso con nuestra lucha, lo que no ocurrió con otros gobernadores. ¿Habrá sido porque era mujer?

Tengo claro que somos una pieza central en la reproducción social de este país. ¿Por qué, entonces, se han permitido tantas injusticias hacia nuestro gremio si somos quienes cuidan y mantienen a los hogares e hijos de tantas familias en Chile? Nuestra labor va mucho más allá del cuidado de una casa. Nuestra labor también ha permitido la inserción de la mujer al mercado laboral.

Seguiremos trabajando unidas, junto a otras organizaciones de mujeres, por nuestra dignidad laboral, por tener igualdad de derechos, igualdad de oportunidades y por acabar con malas prácticas. Por eso decimos: nuestras condiciones de trabajo podrán ser indignas, pero nuestro trabajo jamás.

*Presidenta Federación Nacional de Sindicatos Trabajadoras Casa Particular

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