Santiago vive el año más seco de las últimas cinco décadas

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AgenciaUno

Déficit de precipitaciones en 2018 llega a 97%, solo similar a 1964. Inicio del año también supera el registro de 2014, cuando la primera lluvia llegó el 19 de mayo. De los cinco años más secos desde 1950, tres han sido en esta década.


Al menos en Santiago y en buena parte de la zona central del país, paraguas, parkas e impermeables siguen guardados. Al 21 de mayo de este año, la estación de Quinta Normal registra solo 1,7 mm de agua, en circunstancias que el año pasado, a la misma fecha, el agua caída marcaba 50,8 mm, una cifra muy similar a lo que se considera un año normal a la fecha (59,8 mm).

Esto convierte a lo que va del año, en el otoño más seco de los últimos 54 años, considerando como fecha para el corte estadístico el día 21 de mayo.

De acuerdo a los datos de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) y considerando las lluvias hasta el 21 de mayo, este es el tercer año más seco desde 1950. La meteoróloga Catalina Cortés explica que las precipitaciones acumuladas a la fecha en la ciudad de Santiago son similares a las evidenciadas en 1962, cuando solo habían caído 0,4 mm, o en 1964, cuando se registraron 1,3 mm. “2018 es el tercer año con menos lluvia acumulada desde 1950”, dice la experta, que también destaca que de los cinco años más secos, tres se han registrado en la última década.

Clima más seco

Gianfranco Marcone, meteorólogo de Mega, dice que ya es tiempo de acostumbrarse a que en la zona central llueva menos y enfrentemos un clima más seco. “Si miramos un contexto muy amplio y en 50 años más miramos hacia atrás, veremos un clima más seco, pero no se puede descartar que en ese periodo haya años buenos en cuanto a lluvias”, indica.

Hoy, estamos en una etapa neutra, en la que deberíamos esperar un poco más de lluvias, dice Marcone, pero no hay que olvidar que el fenómeno de La Niña recién está abandonando y eso implicó aguas más frías en el océano, menos evaporación, menos nubes y, por consiguiente, menos probabilidad de lluvias. “En el año 2009, también veníamos de un fenómeno de La Niña. No llovió en marzo, tampoco en abril, pero ya en mayo empezó a llover. El 2014 fue parecido. En mayo teníamos 1,1 mm de agua caída, pero llovió los días 19 y 20 y cayeron 7 mm y ya dejó de ser uno de los años más secos a la fecha”, indica.

¿Cambio climático?
Juan Pablo Boisier, investigador del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) de la U. de Chile, señala que es difícil saber si el déficit de lluvias de este año en la zona central se debe a cambio climático u otro fenómeno. “Si es cambio climático se debe analizar en el largo plazo. Siempre hay que tener cuidado, porque hay un componente de variabilidad natural. El agua acumulada a mayo está asociada a uno, dos o tres frentes. Entonces, que no haya llegado solo uno, no es tan raro. La diferencia entre 2 mm de agua caída y 10 mm a la fecha, entre un año y otro, no es tanta”, explica.

Lo que sí puede hablar de un otoño seco es lo que ocurre en las estaciones de Chillán y Curicó, dice Boisier. A esta fecha (21 de mayo), Curicó registra 50,4 mm y Chillán 139,3, mientras que en un año normal caen 119,8 y 263,6 mm, respectivamente. “En esta zona, a la fecha ya tienen varios frentes de lluvias intensos, pero eso no ha ocurrido y tienen un déficit del orden del 50%”, señala el investigador del CR2.

Próximas lluvias

Diego Campos, meteorólogo de la DMC, adelanta que de acuerdo al pronóstico, al menos para los próximos cinco a siete días, que es el horizonte de pronóstico con el que se trabaja en la institución, no se esperan precipitaciones en la Región Metropolitana. “Más allá de eso no podemos saberlo con seguridad, sin embargo, a medida que avanzamos en el invierno la probabilidad de recibir lluvias aumenta”, dice.

¿Por qué no llueve? Según Campos, el patrón de circulación que se ha observado en los últimos meses es muy similar al patrón de circulación que se asocia a la megasequía, que a su vez es un patrón muy similar a La Niña. “Este patrón de circulación no favorece el paso de sistemas de lluvias por la zona central. Pero atribuir este patrón a uno u otro fenómeno, es algo que tomará tiempo determinar, tal como se hizo para la sequía de los últimos años, en el que se determinó que un 25% es explicado por cambio climático y el resto por variabilidad natural”.

Según Marcone, es probable que el próximo lunes o martes llueva algo en Santiago, aunque advierte que es necesario seguir observando, porque esta es una época de transición y es complicado hacer pronósticos muy certeros.

“En general, durante el invierno las lluvias debieran regularizarse. Se estima que el 60% de las precipitaciones de Santiago y zona central cae entre junio, julio y agosto. Es probable que no lleguemos a un año normal en precipitaciones, porque ya tenemos un gran déficit, y aunque llueva más, sigamos con déficit”, indica.

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