¿Se puede prohibir el uso de WhatsApp a los niños?

Desde el próximo 25 de mayo la herramienta restringirá su uso a menores de 16 años. En Chile, sobre el 80% de los menores entre 9 y 18 años reconoce utilizar esta aplicación.

Desde el próximo 25 de mayo, los menores de 16 años no podrán usar la aplicación de mensajería WhatsApp. Eso es lo que indicarán sus condiciones de uso, adelantó hace pocos días la página WABetaInfo.

Las nuevas condiciones comenzarán a regir en el mismo plazo en que entrará en vigencia el nuevo Reglamento General de Protección de Datos impulsado por la Unión Europea, que obliga a las app advertir a las personas con menos de 16 años que no deberían usarlas.

Uso masivo

La aplicación, creada por Brian Acton y Jan Koum en 2009 como una vía fácil y rápida de mensajería multimedia, es hoy una de las más masivas y es una alternativa a las llamadas telefónicas.
Popularidad que no solo se da entre los adultos. En Chile el 80% de los menores entre 9 y 17 años reconoce que usa WhatsApp y Facebook para tener contacto con sus conocidos, indicó en 2017 el Estudio de Usos, Oportunidades y Riesgos en el Uso de TIC, realizado por la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Valparaíso, junto al Centro de Estudios y Prácticas en Educación UC y el Instituto de la Comunicación e Imagen de la U. de Chile.

Pero al igual como ocurre con Facebook, que exige una edad mínima de 14 años, WhatsApp no tiene cómo saber que un usuario realmente tiene más de 16 años. “No sé sí se va a cumplir la medida en estricto rigor o si es una campaña de la empresa para que piensen que son responsables”, dice Daniel Halpern, investigador de Tren Digital, de la U. Católica.

En Chile los niños desde muy pequeños son dueños de un celular. Datos de la encuesta Casen 2015 muestran que a los 5 años el 11% ya tiene uno, lo que aumenta a 50% a los 10 años y a 90% a los 15 años.

El estudio de la U. Católica de Temuco El uso de dispositivos móviles por niños: Entre el consumo y el cuidado familiar, de 2017, detalla que usan la herramienta para interactuar socialmente, preguntar dudas, coordinar trabajos, y para compartir gustos personales (video juegos, música, etcétera).

Si la mayoría tiene un celular, ¿es viable restringirles WhatsApp? Para Elías Arab, psiquiatra de niños y adolescentes, miembro de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (Sopnia), la decisión es acertada. “En países como EE.UU. los niños pasan conectados en promedio nueve horas al día, nueve horas en que dejaron de hacer muchas cosas y que la gran mayoría son útiles e importantes para su desarrollo, lo que está asociado a la alta tasa de obesidad y bajo rendimiento escolar”.

Ana Vergara, académica de Psicología de la Universidad Diego Portales, al contrario, califica la medida como excesiva. Lo usan de manera masiva y han sido facultados en una serie de otros ámbitos, recalca. “A los 16 años ya muchos han iniciado su vida sexual y ¿no van a poder usar WhatsApp? Es un poco absurdo si se alude a los usos individuales”, aclara.

A la hora de establecer edades en el uso de tecnología y aplicaciones, advierte Vergara, no se puede actuar con condiciones predefinidas ni rígidas. Se debe considerar la madurez de los niños y los contextos. “Por ejemplo, hay familias que han facilitado el uso de celulares para mayor seguridad o como ayuda en una ciudad en la que se dan largos desplazamientos para ir al colegio”.

Reglas claras

Más que hablar de edad, se requiere alfabetización digital. “Las personas en el mundo off line ven las consecuencias de sus acciones pero on line no. Si ya a los adultos nos cuesta alfabetizarnos digitalmente, en los niños y jóvenes eso es aún peor”, dice Halpern.

Al favorecer el anonimato, dice Halpern, desaparece el filtro social y se puede usar para acosar, amenazar o difundir fotografías inapropiadas. “On line, se dicen cosas atroces. Lo peor que puede ocurrir en la vida de un adolescente y que pueda avergonzarlo, actualmente no solo se puede grabar, sino también hacer público”, advierte.

En algunos casos pueden acceder a contenidos no adecuados para su edad, dice Fernanda Carrasco, trabajadora social de la Universidad Católica de Temuco, pero lo que ven los niños depende del control de los padres. “En la investigación identificamos que los niños a los 8 años ya poseen conocimientos de los riesgos en el uso de redes sociales (grooming, sexting, entre otros)”.
No solo es un problema de los niños, dice Arab. “Los papás también tienen un uso excesivo de celular y tienen poca conciencia”.

Los padres se deben interesar por las tecnologías y por las redes sociales, agrega Carrasco. “Ya que sus hijos pasan mucho tiempo en redes sociales, y quedarse fuera de ese espacio es estar fuera de una parte importante de sus vidas”.

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