La Tercera

“Superluna” se vestirá de azul y rojo al mismo tiempo

El fenómeno, que no repetía desde hace 150 años, será visible en Asia, Australia y la costa oeste de América del Norte.

La noche del 31 de enero la Luna, luminosa y muy brillante, se “vestirá” de azul y rojo al mismo tiempo, en virtud de un evento extraordinario, que no se registraba desde hace 150 años.

El último día del mes coincidirán una superluna (luna llena que se da cuando el satélite está en su punto más cercano a la Tierra); una luna azul (no se verá de ese color sino que es el nombre que recibe la segunda luna llena en un mismo mes) y un eclipse total (o “luna de sangre”, por el color rojizo que adquiere).

Esta luna será, especialmente, “un revoltijo cromático”, explicó Paolo Volpini, de la Unión de Aficionados a la Astronomía italiana (UAI).

“Al menos para los países anglosajones, porque será una Luna azul, pero también roja, y en el mismo día tendrá lugar un eclipse total de Luna”, aclaró.

Asia, Australia y la costa oeste de América del Norte podrán asistir al doble espectáculo: “hay que recordar que la ‘Luna azul’ es solo un modo de decir mientras que la roja se verá claramente de ese color para quienes tengan la fortuna de admirar el eclipse total”, explicó Volpini.

La expresión ‘Luna azul” tiene orígenes anglosajones: “Blue Moon” es un dicho popular que deriva la expresión “once in a blue moon” (una vez cada luna azul), para indicar un evento extraordinario.

“No está relacionado, por lo tanto, con el color, ni siquiera con un fenómeno astrológico verdadero, más bien es una particularidad del calendario”, agregó.

Volpini explicó que se habla de luna azul “cuando en un mes se dan dos lunas llenas, algo que sucede solo cuando en el mismo mes se verifican cinco fases lunares, ya que por lo general son cuatro”.

El mismo fenómeno se producirá en el mes de marzo, lo que dará lugar a un evento muy particular: un mes de febrero con tres fases lunares, en lugar de las cuatro habituales.

“Se trata de una curiosidad del calendario más bien rara que se repetirá recién en 2031”, concluyó.

Más allá de las fases cromáticas, la que resplandecerá en nuestros cielos la noche del 31 de enero será antes que nada una Superluna, es decir, una luna llena próxima al perigeo, el punto de distancia mínima que el satélite puede alcanzar de la Tierra, con un efecto visual desde nuestro planeta que la “hace parecer un poco más luminosa y más grande de lo habitual”, subrayó, por su parte, Gianluca Masi, responsable del Virtual Telescope.

Según Masi, “la próxima superluna se verá alrededor de un 7% más grande y más luminosa que lo habitual”.

Como la órbita de nuestro satélite es elíptica, explicó Masi, hay momentos en que la Luna orbita muy lejos de la Tierra y otros en los que pasa muy cerca.

“La distancia media es de 384.000 kilómetros y el 31 de enero la Luna estará a casi 359.000 kilómetros de la Tierra”, afirmó.

Será una gran oportunidad para observar ese fenómeno ya que para volver a ver una superluna habrá que esperar un año.

El eclipse iniciará a las 10.51 (GMT), tendrá su momento máximo a las 12.51 (GMT) y finalizará a las 16.08 (GMT). Ese huso horario universal corresponde a poco antes del amanecer, por lo tanto habrá que madrugar para poder ver la luna roja.

Quienes no se encuentren en las zonas de observación podrán apreciar el fenómeno por streaming en vivo a través del sitio de la NASA y del Virtual Telescope Project.