De Talca a Houston gracias a los robots

Autor: Tamy Palma

El equipo de robótica del Colegio San Jorge de Talca, durante la feria BrickFest realizada en Estación Mapocho.

“The Mainstream”, el equipo de robótica del Colegio San Jorge de Talca, suma tres títulos nacionales gracias a sus piezas robóticas con legos, lo que les dio derecho a viajar en abril a EE.UU., donde quedaron entre los 35 mejores equipos del mundo.


Al interior de la Estación Mapocho, al fondo, en el último rincón, se puede ver un stand con unas 20 figuras de Lego custodiadas por seis estudiantes y un profesor que lucen un polerón rojo y una polera con un rayado al centro: “The Mainstream”.

Instalados en una enorme mesa rectangular, todos conforman el equipo de robótica del Colegio San Jorge de Talca. A las seis de la mañana del sábado 2 de junio tomaron un bus para llegar a exponer los aparatos al lugar -enormes figuras de Lego- que programaron con un software en Talca, y que la gente mira sorprendida, pues parecieran tener vida propia. Están, por primera vez, en la BrickFest Chile 2018, el encuentro de fans de Lego más grande del país. Allí se puede ver un perro multicolor con correa que se mueve solo. A su lado, un sistema en miniatura de recolección y limpieza de agua, y al otro, un basurero donde los desechos se vacían dentro y, por fuera, los restos de comida para alimentar animales domésticos que viven en la calle.

La invitación para exponer ahí no es casual. Ellos son un éxito. “The Mainstream” fue invitado a participar por su experiencia, aunque principalmente “porque hemos sido campeones tres veces en el First Lego League, el torneo nacional que se realiza anualmente en el país, compitiendo con más de 30 equipos de Chile”, dice el profesor guía y creador del proyecto, Jorge Soto.

El origen

Soto ingresó en 2011 al colegio cuando, gracias a una invitación, empezó a trabajar en tecnologías robóticas para Lego con estudiantes de séptimo a segundo medio. Desde entonces, han sido campeones tres veces del torneo anual First Lego League, creado por organizaciones de robótica chilenas y apadrinado por Inacap.

Los triunfos se tradujeron en un viaje al torneo mundial de robótica en Houston, EE.UU., donde el equipo compitió entre el 18 y el 21 de abril guiados por Soto y financiados por el colegio, donaciones y recursos propios.

La misión del equipo, conformado por estudiantes de séptimo a segundo medio, es utilizar el Lego no solo como una herramienta de juego, sino que hacer piezas que ayuden a hacer una comunidad más eficiente y responda a las necesidades sociales del país. Para eso utiliza un software que adecua el Lego como pieza robótica y arman los dispositivos que luego exponen en ferias como las de la Estación Mapocho o en otras competencias.

“Yo estudié electricidad industrial, pero no sabía nada de este tema. Busqué información y me di cuenta de que los estudiantes podían crear un equipo de robótica, podíamos aprender todos juntos y participar de la competencia”, dice el profesor. Desde entonces, el equipo lo integran unos 20 estudiantes anualmente, alumnos que van rotando.

Comienzan los viajes

El ascenso fue veloz. A un año de su creación “The Mainstream” logró un segundo lugar nacional, entre 30 equipos contrincantes de todo Chile, en una competencia que organiza anualmente la Fundación SparkTalents. Luego representaron a Chile en un torneo alemán, donde siguieron sumando experiencia.

Las tres veces que han sido campeones nacionales han debido representar a Chile en el extranjero, cada vez con más éxito. “En 2015 quedamos en el puesto 107 del mundo; en 2016, en el 70, y ahora, en abril, quedamos 34 del mundo. Es difícil, pero avanzamos. A la larga esto se convierte en un tema de robótica, pero con fin social”, dice el profesor guía del proyecto.

Las competencias a las que asiste el equipo del Colegio San Jorge de Talca incluyen cuatro etapas: diseñar un robot que se mueva de forma autónoma y que en dos minutos y medio logre las misiones que el jurado les asigna en competencia. La segunda etapa es el diseño. La tercera es el desarrollo de un proyecto científico que puede estar relacionado o no con robótica, y la cuarta son los valores del equipo. “Esta es súper importante”, afirma Valentina San Martín (14), una de las integrantes de “The Mainstream” y alumna de primero medio.

El profesor guía explica que deben demostrar que saben trabajar en equipo, tolerar las ideas de otros y comprender que los roles pueden ir rotando, demuestra las habilidades blandas que tienen los competidores. “Acá se aprende y se pasa bien. Es importante estar unidos en esto”, asegura.

La idea de cada pieza de Lego robotizada es que se haga una pieza que sirva para ser usada posteriormente en la sociedad. “Que pueda ayudar a facilitar cosas de la vida cotidiana”, dice San Martín.

“Me siento agradecida de estar en este equipo, porque si bien no sé qué quiero estudiaren el futuro, sí he aprendido mucho, y espero aplicarlo en la sociedad cuando sea grande”.

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