Una de cada diez chilenas tiene depresión

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Segunda entrega de resultados de la Encuesta Nacional de Salud revela que la prevalencia de esta enfermedad es de 6,2% en el país. En mujeres la cifra sube al 10,1%.


La depresión es una enfermedad frecuente y crónica. Un trastorno del ánimo que se manifiesta con cambios bruscos del humor, irritabilidad, falta de entusiasmo y sensación angustia, síntomas que se extienden por más de dos semanas.

Cifras a la fecha indicaban que la prevalencia de sintomatología depresiva en Chile era del 17,2%, según la Encuesta Nacional de Salud (ENS) 2009-2010, del Ministerio de Salud (Minsal).

Sin embargo, sentirse melancólico, triste o deprimido no implica un diagnóstico de depresión. Por ello, la última ENS 2016-2017 abordó por primera vez la prevalencia de depresión en población general. En la segunda entrega de resultados de la última ENS, se reveló que la cifra alcanza el 6,2%. La sospecha de depresión, en tanto, es de 15,8% (10% en hombres y 21,7% en mujeres).

Carmen Castillo, ministra de Salud, dice que según datos de la Organización Mundial de la Salud, las cifras de depresión a nivel mundial alcanzan el 5,7%, por lo que Chile muestra datos similares a ese contexto. “Lo que nosotros teníamos antes era demasiado diferente a las cifras que se daban a nivel mundial en comparación a nuestro país, prácticamente no éramos felices. Este dato que ahora se da es más concreto, no somos un país deprimido”, indica.

Preeminencia femenina

Los resultados, muestran que en los hombres la depresión llega al 2,1%, cifra que se eleva al 10,1% en las mujeres.

Al mirar por grupos etarios, destaca el grupo entre 45 a 54 años, con la cifra más alta de prevalencia, de 8,5%. Quienes menos diagnósticos presentan son los mayores de 75 años (3,2%).

La ENS 2016-2017 incorporó por primera vez aspectos de salud mental. Por eso, la cifra de depresión no cuenta con una cifra anterior con la cual comparar.

Luis Risco, profesor asociado de Psiquiatría de la U. de Chile, resalta que la cifra no coincide con investigaciones realizadas, por ejemplo, por equipos competentes de la U. de Chile y la U. de Concepción, que hablan de porcentajes de entre 10 a 15%. “Las cifras de esos estudios se parecen mucho más a la sospecha de depresión. La depresión dura se subdiagnostica en los resultados. Una posibilidad es que sea algo de carácter metodológico”.

La población chilena durante décadas ha mostrado más propensión que otras poblaciones genéticamente parecida a la depresión, dice Risco: “siempre las cifras chilenas son más altas. Yo creo que es una razón de vulnerabilidad genética, y por eso las cifras se mantienen altas”.

Enrique Jadresic, psiquiatra de Psiquiatría Norte de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, subraya que la cifra muestra nuevamente que la depresión es más común en la mujer que en el hombre, “algo que los estudios en todas partes del mundo muestran, la preeminencia femenina en depresión”.

La prevalencia de depresión es entre dos a tres veces mayor en mujeres en edad fértil que en hombres, detalla Risco. “Antes de la menarquía y luego de la menopausia la prevalencia se iguala, lo que habla que en ellas el tema de hormonas sexuales femeninas tiene más relevancia”. Por ello, agrega, periodos depresivos suelen corresponden a periodos de cambios hormonales, como la menarquía, la menopausia, el uso de anticonceptivos o el postparto.

Estudios muestran además que mujeres con nivel socioeconómico bajo y de menor educación, tienen más riesgo de deprimirse, indica Jadresic.

“También influye el nivel de estrés, la multiplicidad de roles que desempeñan la mujeres, todos esos son factores psicosociales. Pero también hay factores culturales, como todo el tema de los abusos, la violencia intrafamiliar, el machismo, o que en el trabajo que no les facilitan el embarazarse, no me sorprende lo que muestra le encuesta”, indica Jadresic.

Un 2,2% reconoce que ha pensado en suicidarse

Entre los resultados de la principal encuesta epidemiológica del país destacan la cuantificación de la ideación suicida (haber pensado alguna vez seriamente en suicidarse en los últimos 12 meses), cifra que arrojó una cifra a nivel país de 2,2%. Punto en el que también se aprecian diferencias de género: 1,7% en hombres y 2,8% en mujeres.

Cuando se consulta por planificación suicida (alguna vez se ha hecho un plan para suicidarse en los últimos 12 meses), el total país llega al 1,5% (0,4% en hombres y 2,5% en mujeres). Tendencia similar se aprecia en el caso del intento suicida (si alguna vez la persona ha intentado suicidarse en los últimos 12 meses), que presenta una cifra de 0,7% en el total país, y de 0,2% en hombres y 1,3% en mujeres.

“No se estudió el suicidio consumado que muestra cifras diferentes, que en ese caso son más los hombres”, aclara Enrique Jadresic, psiquiatra de la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Las ideas suicidas tienen que ver más con depresión, y las mujeres son las que más se deprimen en Chile, indica Jadresic.

El estilo de vida, dice Jadresic, “con acento en el individualismo, en la competencia y en ganar plata, en desmedro de los valores colectivos y en compartir”, influyen mucho en ese sentido.

Para ayudarse en salud mental, aclara, existen tres aspectos: los medicamentos, la psicoterapia que enseña y el estilo de vida. Variable en la que influye el nivel socioeconómico. “Es una paradoja país, mientras que las tasas de depresión son más alta en la gente de menos recursos, es a ese nivel donde el acceso a nivel mental es más malo, pese a los avances. Los genes no se pueden modificar, pero los estilos de vida sí, pero no todos tienen el mismo acceso para modificar esa variable”.

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