© AGENCIAUNOTras el cierre de la edición 52 del festival de Viña, a cargo de la llamada "cumbre bailable", los hombres fuertes del certamen que por primera vez organizó CHV hicieron su propio balance de lo realizado. El director general Pablo Morales; el productor ejecutivo Eduardo Cabezas y el director televisivo Juan Pablo González, además de los animadores, analizaron los puntos altos y bajos de los seís días del evento, y en qué medida se cumplieron las metas y expectativas del debut de la señal privada a cargo del festival.
"Había gente que decía que no íbamos a ser capaces de sacar este este festival adelante, había gente que dijo que no se iba a plegar a la transmisión, y acá estamos, fuimos capaces de sacar adelante este festival", dijo categórico y casi de entrada Morales, aludiendo a los canales de la compentencia.
No fue la única mención a las otras estaciones. Juan Pablo González afirmó sentir "que los canales tenían una exposición no muy positiva, estaban esperando a ver qué hacíamos, esperando a que cometiéramos un error", aunque según él "el equipo se aplicó a eso, a que no se cometiera ningún error".
"Hemos sorprendido a la competencia con un espectáculo de gran nivel", remató el director televisivo del festival, quien fue además destacado por los ejecutivos por asumir pocos días antes del evento, tras la enfermedad de Alex Hernández.
Los organizadores destacaron además el nivel de los artistas que se invitaron a la Quinta, el "upgrade tecnológico" que se realizó en la parte técnica y las innovaciones en las competencias, además del buen desempeño de los conductores: "Consolidamos una pareja de animadores que se cuestionaba, y no tengo palabras para agradecer a la Eva y al Rafa, que se la jugaron entera, hicieron todo lo que le pedimos, desde los dos meses de ensayo hasta ahora", remató Cabezas.
Los anfitriones de Viña 2011 también se sumaron al análisis, quienes además de declararse "orgullosos y emocionados", no esquivaron los cuestionamientos por su desempeño en algunos de los pasajes más complicados en la Quinta, en especial Araneda, quien se llevó la peor parte en los momentos de tensión.
"Hay que entender que que veíamos un show de clase mundial y la calidad también despertó la ansiedad, porque cuando se despide Sting, el público no entendía las razones (...) cuando la euforia es tal, la gente no percibe nada", dijo el conductor, consultado por la noche del viernes, cuando tras la salida del ex The Police el público comenzó a pedir a Antonio Vodanovic.
"Este festival es distinto justamente por lo sucedido anoche (viernes), pero lejos de complicarnos, y lo conversamos con Eva, es 'parte de'. Así es el festival de Viña y que rico que sea así", señaló Araneda, y agregó: "Lo que aquí sucedió son cosas que no están en nuestro control, no acostumbro a complicarme por las cosas que no están bajo mi dominio".
Por su parte, Gómez apuntó que "habrá que mejorar muchísimas cosas" y que cada animador "tendrá que hacer un balance de manera interna e íntima", aunque evitó contestar si tenía contemplado hacerse cargo del festival en 2012.