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Actualizado el 03/01/2017

Blog de Alberto Rojas. Es Director del Observatorio de Asuntos Internacionales, de la Facultad de Comunicaciones y Humanidades de la Universidad Finis Terrae

Alberto Rojas

Alberto Rojas

Director del Observatorio de Asuntos Internacionales, de la Facultad de Comunicaciones y Humanidades de la Universidad Finis Terrae
¿Qué le espera al mundo en 2017?

¿Qué le espera al mundo en 2017?

Es probable que 2016 pase a la historia como un año particularmente marcado por la violencia terrorista, la incapacidad de la comunidad internacional para detener conflictos armados en desarrollo, el ascenso de los nacionalismos y del sentimiento anti inmigración, y por sorpresas políticas que tendrán profundas consecuencias en el futuro cercano. Frente a eso, resulta oportuno revisar algunos de los temas que hasta el momento se perfilan dentro de los más relevantes de 2017.

En primer lugar, el próximo 20 de enero Donald Trump asumirá oficialmente como el 45º Presidente de Estados Unidos, iniciando así sus cuatro años de estadía en la Casa Blanca (sus más incondicionales incluso hablan de sus primeros cuatro). Y a partir de ese momento, muchos esperan que Trump finalmente defina la posición que su gobierno tendrá ante importantes asuntos de política exterior.

¿Realmente cumplirá su promesa de campaña de obligar a México a construir un muro fronterizo? Parece difícil de concretar, no sólo por su costo, cercano a los US$ 8.000 millones, sino por su real capacidad de obligar al gobierno mexicano a financiarlo.

El futuro del deshielo iniciado por Barack Obama entre Cuba y Estados Unidos, así como la posición que Trump adoptará frente a la situación en Venezuela, también representan una incógnita.

Asimismo, se espera que el presidente electo de EEUU establezca las bases de una nueva relación con Vladimir Putin, la cual durante el gobierno de Obama alcanzó altos niveles de tensión, sobre todo a partir de la crisis separatista en Ucrania, la intervención militar rusa en Siria y las acusaciones de que el Kremlin habría buscado influir en el resultado de la pasada elección presidencial estadounidense.

Por su parte, no podemos olvidar que Trump ha sido especialmente duro con China, potencia asiática con la que podría iniciar una peligrosa guerra comercial (sin mencionar su inesperado acercamiento con Taiwán). Un tema no menor en un año de gran relevancia para el Presidente Xi Jinping, ya que durante la segunda mitad de 2017 se celebrará el XIX Congreso del Partido Comunista chino, que marcará el principio del segundo quinquenio de su gobierno.

En Francia, el próximo 23 de abril será la primera vuelta de la elección presidencial destinada a elegir al reemplazante de François Hollande. Hasta el momento, todos los pronósticos apuntan a que el socialista Manuel Valls será el gran perdedor de esa fecha, posicionando para la segunda vuelta, el 7 de mayo, al derechista François Fillon, y a Marine Le Pen, candidata del ultraderechista Frente Nacional.

En Alemania, la Canciller Angela Merkel —quien ya lleva 11 años en el poder— buscará un cuarto mandato. Si gana en las elecciones de septiembre próximo, Merkel habrá superado en permanencia a Konrad Adenauer, quien estuvo 14 años en el poder, y Helmut Kohl, el “Canciller de la unificación alemana”, quien permaneció 16 años al frente del Ejecutivo.

Pero esta vez la reelección podría no será tan fácil para Merkel. El aumento de la amenaza terrorista en Alemania, sumado a la política pro inmigrantes de su gobierno, ha generado rechazo y molestia en muchos alemanes.

Además, el ascenso de Alternativa para Alemania (AfD), el partido euroescéptico y derechista liderado por Frauke Petry, podría causarle un gran dolor de cabeza en las urnas.

Mientras tanto, a partir de marzo, el gobierno de la Primera Ministra Theresa May tendrá que poner definitivamente en marcha el Brexit, mecanismo destinado a sacar al Reino Unido de la Unión Europea. Pero que aún no ha acordado los aspectos más relevantes de dicho proceso con Bruselas.

En Medio Oriente, la guerra civil en Siria y el futuro del régimen de Bashar al Assad continuarán siendo el foco de mayor inestabilidad y violencia en la región, a menos que la comunidad internacional logre un cese del fuego duradero y el inicio de conversaciones exitosas entre las diferentes facciones de un conflicto que —según cifras de la ONU— suma 4 millones de refugiados, 7 millones de desplazados y cerca de 400 mil muertos.

El combate al Estado Islámico también será un tema clave durante 2017. Se calcula que a la fecha ha perdido entre un 20 y un 25% del territorio de su autoproclamado califato, así como importantes recursos económicos para su funcionamiento. Pero a pesar de eso, aún se está lejos de su derrota en términos militares, lo que es urgente para reducir, aunque sea parcialmente, la violencia en Siria e Irak. Y sobre todo, para detener la proliferación de seguidores en Occidente.

Finalmente, dentro del ámbito sudamericano, habrá que seguir con especial atención el procesamiento de la ex Presidenta Cristina Fernández en Argentina, la frágil estabilidad del gobierno de Michel Temer en Brasil, los desafíos de la puesta en marcha del proceso de paz en Colombia, y la manera en que evolucione la crisis política y económica en Venezuela.

El fin de la “era Obama”, el reordenamiento político en varios países de Europa, el creciente papel de Rusia en temas clave, la amenaza de desintegración territorial en Medio Oriente y las aspiraciones de China como potencia, demuestran que el mundo enfrenta un momento de reacomodo geoestratégico que, sin duda, convertirá el 2017 en año de importantes giros en el orden mundial vigente.

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