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Actualizado el 11/01/2016

Blog de Alejandra Sepúlveda. Es Directora Ejecutiva de ComunidadMujer

Alejandra Sepúlveda

Alejandra Sepúlveda

Directora Ejecutiva de ComunidadMujer

Posnatal parental sin tope: ¿normativa que discrimina?

La norma aprobada por el Congreso que elimina el tope imponible para el pago de la licencia de posnatal parental a los funcionarios/as genera controversia. En efecto, con ello se repone un derecho adquirido vigente desde 1985 pero se abre un nuevo conflicto: el cuestionamiento a la extensión del beneficio a un grupo reducido, siendo que se trata de un derecho social que debiera beneficiar por igual a todas las trabajadoras y trabajadores afectos al tope de 73,2 UF. ¿Es eso discriminatorio? El Gobierno afirma que no, la oposición dice que sí y a la luz del análisis de los antecedentes, la duda es más que razonable.
Si bien dentro del marco de la ley, cada empleador tiene derecho a definir las condiciones de su relación laboral con sus empleados/as -y toda mejora sobre el piso de lo legal es deseable-, en este caso, la autorregulación del Estado sería discriminatoria, porque para quienes trabajan en el sector privado, es precisamente el mismo Estado el que paga los beneficios de maternidad y no el empleador, la ISAPRE, FONASA o la caja de compensación respectiva.
En el caso de las licencias por enfermedades comunes, que son de cargo de la cotización de salud de cada trabajador/a, se podría entender que la mantención de la remuneración total es un beneficio que el Estado, como empleador, decide dar a sus trabajadores/as -y así está establecido-. Sin embargo, en el caso de los subsidios correspondientes a los períodos de descanso prenatal, postnatal, postnatal parental y permiso por enfermedad grave del niño/a menor de un año, no correspondería esta mirada puesto que estas prestaciones son de cargo del Fondo Único de Prestaciones Familiares y Subsidios de Cesantía, el que se financia exclusivamente con recursos fiscales. Es decir, el Estado, a cargo de financiar estos beneficios tanto para el sector público como el privado -en resguardo de un derecho social-, está decidiendo arbitrariamente no aplicar el tope del subsidio exclusivamente a sus funcionarios/as, dejando fuera a una parte de la fuerza laboral.
Actualmente, salvo aquella mínima parte de los trabajadores/as con responsabilidades familiares, que como resultado de una negociación colectiva, han conseguido que sus empleadores les paguen el total de sus remuneraciones (asumiendo la diferencia entre el sueldo total y el tope imponible), el resto enfrenta un tope en su remuneración cuando hacen uso de los derechos relacionados con la maternidad. Respecto del posnatal parental esto es un claro desincentivo a que los hombres hagan uso de este beneficio, puesto que en promedio ganan un 30% más que las mujeres y, por lo tanto, es más probable que superen el tope de $1.876.049.
Así, en la práctica, un posnatal más largo como el vigente, no tiene ningún efecto en la tan necesaria demanda de corresponsabilidad en el cuidado de hijos e hijas, que es condición indispensable para equiparar los costos de contratación entre hombres y mujeres, avanzar en participación laboral femenina, en equidad de género y en el desarrollo del país.
Por lo tanto, si bien consideramos un importante avance la ampliación de este beneficio para las y los funcionarios, proponemos que al menos en el caso del postnatal parental, dado que es la única prestación de maternidad que puede ser utilizada tanto por la madre como por el padre, se elimine el tope imponible a todas las y los trabajadores del país. Ese debiera ser el norte en la solución de una controversia que, de lo contrario, quedará como un nuevo flanco de conflicto abierto y como una oportunidad más perdida en el avance de políticas activas en pos de la igualdad de género, tan al debe en nuestro país.

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