En esta oportunidad cataremos los llamados VINOS ÍCONOS, una categoría que reúne a los vinos top de Chile. Y ante un desafío de tal envergadura convocamos a destacadas personalidades como invitados a nuestro panel: el ex Ministro de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández; el Presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Rafael Guilisasti y el Gerente General del diario La Nación, Francisco Feres. A todo ellos agrademos la disposición, el tiempo y el difícil ejercicio. Esta cata se realizó fuera de los horarios de trabajo, en el tiempo libre, y todos llegaron por sus propios medios, sin escoltas ni chaperones, sin uso de recursos del Estado, ni del gremio, ni del cuarto poder. Todos los vinos se cataron a ciegas y fueron descorchados cuatro horas antes del inicio de esta cata.
POR SI ACASO, UNA ACLARACIÓN
Los vinos fueron catados en una sola serie, en tandas de cinco. Si bien todos los vinos catados están en la categoría de iconos (por su calidad y precio), puede resultar
complejo e injusto comparar una robusta mezcla de cepajes de Colchagua con un Syrah de clima frío. Es una circunstancia que ocurre no sólo en las catas profesionales
sino también en el restaurante o en el asado cuando después de un sedoso y dulce Carménère alguien se aventura con un Pinot Noir, por ejemplo. A todo esto se suma una cata totalmente a ciegas, donde los catadores sólo conocían el año de cada vino, pero no su procedencia ni su composición. Esto es importante porque debe recordarse que grandes referentes del mundo, como la revista Wine Advocate de Robert Parker, catan con las etiquetas a la vista, con toda la información e influencia que ello proporciona. Hemos querido entregar los resultados totales de la cata (aunque no se crea muchas guías y revistas no publican aquellos puntajes negativos).
Lo hacemos porque así fueron los hechos y porque sabemos que ningún catador es infalible, de modo que en algún caso simplemente pudimos haber puntuado mejor o no tan mal, y eso es culpa nuestra, no de los vinos.