Alexander Mickelthwate, director de orquesta: "En los próximos 100 años la música clásica será sólo música"

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El actual director de la Orquesta Sinfónica de Winnipeg estará por dos semanas en nuestro país. Dirigirá los conciertos N°4 y N°5 de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica de Chile.


Es su segunda vez en Chile para dirigir a la Orquesta Sinfónica, luego de su visita de 2014. Esta vez el director alemán Alexander Mickelthwate (1970) es el encargado de conducir el concierto N°4 de la temporada, dedicado a la Sinfonía N°41 en Do Mayor "Jupiter" de Mozart, y la suite Los Planetas del compositor británico Gustav Holst. La primera presentación fue este viernes 18 y la segunda será hoy a las 19.40 en el Teatro de la Universidad de Chile.

Alexander Mickelthwate también dirigirá el concierto N°5, el viernes 25 y sábado 26, con un programa consagrado a Beethoven: la Cantata sobre la muerte del emperador José II y el célebre Concierto Nº 5 en Mi bemol mayor para piano y orquesta, op. 73, "Emperador".

Aquí, habla de su experiencia como director, la relevancia de estas composiciones y del estado actual de la música clásica.

En los inicios de su carrera dirigió distintas orquestas en América del Norte, y luego en Europa. ¿Qué diferencia ve entre dirigir orquestas norteamericanas y europeas?

En Alemania, las orquestas en el primer ensayo no están tan bien preparadas, no suenan bien. Necesitan tiempo para ensayar. Allá todos creen que saben cómo se hace porque tienen la tradición, así que es difícil para el director. Y Norteamérica me gusta mucho. No hay mucha historia, pero están muy bien preparados y te siguen muy bien.

¿Qué relevancia tiene la Sinfonía N°41 de Mozart?

Creo que es la sinfonía más importante de todas, la pieza más hermosa. Es una joya. Es increíble, muy alegre, y esa alegría en la música te hace sonreír todo el tiempo. Creo que está en el top tres de composiciones.

¿Tiene alguna dificultad en particular?

Treinta años atrás todos tocaban a Mozart de manera muy romántica, pero luego Norrington y distintos compositores de pronto comenzaron una nueva forma de pensar la música barroca, así que ahora la gente toca a Mozart muy distinto que hace 30 años atrás. Luego se descubrió un tempo más rápido, así que eso es lo que he estado haciendo esta vez, una forma más auténtica creo de tocar a Mozart. Así que es difícil leerlo y encontrar un nuevo estilo de tocar eso.

¿Cómo las composiciones de Mozart y Holst conviven en un mismo concierto?

Los Planetas obviamente es sobre las estrellas, los planetas y la mitología sobre los planetas. Es muy descriptiva. Y la sinfonía Júpiter de Mozart no es realmente sobre los planetas, es más sobre masones. Es también sobre la mitología, pero sobre los masones, la Logia, las ceremonias detrás de los rituales de los masones.

¿En qué han contribuido estos dos compositores a la música clásica, y cómo ve sus composiciones?

Mozart no era como Beethoven. Mozart era realmente del cielo, es completo, creo. Hermoso, pero completo. Beethoven era diferente. Brahms, por ejemplo, quería ser como Beethoven, no como Mozart. La primera sinfonía de Brahms fue llamaba como la Sinfonía 10 de Beethoven. Mozart es completo. Y Holst, con Los Planetas es absolutamente completa, Holst es uno de los únicos que escribió sobre cosas, además.

¿Qué destaca del Concierto para Piano N°5 de Beethoven?

En ese tiempo el concierto de piano de Mozart era pequeño, escondido. Y el Concierto de piano de Beethoven era muy grande, difícil para los pianistas. Creo que en eso destaca. Hoy no es tan difícil de tocar, pero en ese entonces sí. Y es uno de los más famosos conciertos para piano.

¿Cómo estos autores mantienen vigencia actualmente?

Creo que la música está siempre viva. Beethoven está muerto, pero el concierto está siempre vivo, cada vez que lo tocas vuelve a la vida. Así que creo que es muy importante en nuestros tiempos, nunca se vuelve viejo. Lo segundo y que es muy importante para mí, es que es muy bonito lo que hace la música cuando haces música en conjunto. Puedes tener 70 músicos, pero cuando haces música juntos esas 70 personas se convierten en una. Eso es asombroso, especialmente en nuestros tiempos. Y luego, en la presentación los músicos se convierten en uno con la audiencia. Para mí es el cielo. Aquí en la tierra todos pelean, son individualistas, y de pronto acá por 40 minutos somos uno. Y es genial, es un milagro.

¿Cómo ve el estado actual de la música clásica?

Es muy interesante, porque ahora los compositores no es como que digan 'tú compones jazz o rock' es más sobre componer música. Se está poniendo más interesante actualmente. La gente sólo escribe música hermosa que va al corazón. Así que creo que en los próximos 100 años, la música clásica será sólo música, no música clásica.

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