Diario Impreso

Manifiesto: Jaime Mañalich, ex ministro de Salud

Conocí a mi señora en un campeonato de cumbia. Ella tenía 17 y yo 18. Estábamos en una fiesta donde se enfrentaban las parejas de una manera dinámica: había un sombrero con papeles que tenían nombres de parejas conocidas, como el Pato Donald y la Daisy. A mí me salió Lorenzo y a ella Pepita. Mientras bailábamos teníamos que encontrar al otro. Cuando nosotros nos encontramos no dejamos nunca más de bailar. Hoy no he dejado el gusto por la cumbia. Soy de los que escuchan la Radio Corazón y de los que todavía bailan cumbia. No tengo un grupo en particular, pero escuchando la radio disfruto un montón.

Busco las polémicas. La polémica es necesaria. Además, hay veces en que no decir algo por quedar bien puede ser un error muy grave. No hay que guardarse las cosas. Yo administro mal mi carácter. No me privo de la ira y tampoco estoy dispuesto a hacerlo. La ira es un recurso semántico, y esconderla cuando uno está molesto es muy cínico.

Estuve muy ligado a la izquierda durante mi juventud. Estudié en el Liceo Manuel de Salas desde séptimo y fue una gran experiencia por el grado de libertad y autonomía que teníamos. Había mucha efervescencia en un ambiente muy orientado a la izquierda. De ahí, uno de mis mejores amigos era Pedro Vuskovic, que fue ministro de Economía de Salvador Allende. Tuve también compañeros de curso que desaparecieron en dictadura. En esos tiempos me metía mucho en política, andando entre la DC y el Mapu. Mis grandes discusiones eran con la actual señora de Eugenio Tironi, que era compañera de curso mío. Eran buenos tiempos.

Estado Nacional, de TVN, es un programa muy malo. A la nueva conductora, Andrea Aristegui, no la prepararon. Nuestro conflicto se originó porque una fuente me dijo que había una operación para sacar al fiscal Luis Toledo del caso Caval. Ella, fuera de cámara, me preguntó qué prueba tenía yo. Le pregunté que para qué necesitaba pruebas, si estaba dando una visión que explica algo. A ella no le pareció y me pidió fuentes. ¿Cómo le iba a contar que la persona que me decía esas cosas trabajaba en La Moneda? Estado Nacional es un programa malo. No lo veía ni antes, ni durante, ni menos después de haber estado en él.

En el mundo político suele darse ese doble estándar. Recuerdo que cuando asumí el ministerio e hicimos la primera campaña del sida supe que alguien del ministerio la había llevado a la comisión política de la UDI. La traición entre pares es muy difícil para mí, por lo mismo, esa persona duró 24 horas en el cargo.

La inmigración marcó mi infancia. Mis papás son catalanes y se conocieron en Chile después de emigrar, por la guerra. El mío era un mundo de mucha conversación política, de refugiados, aventuras y tristezas de guerra. Recuerdo los idiomas, los cantos de mi familia, los intentos de mi mamá por enseñarme catalán. Como niño me moví en un ambiente de mucha inestabilidad tanto económica como social.

En Perú mis compañeros me sacaban la mugre. Tuve un quiebre en la infancia que fue muy duro: por razones económicas me fui a vivir con mi abuelo durante dos años. En Chile venía de una escuela pública, donde el ambiente era muy bueno; en Perú, en cambio, era todo muy violento y la discriminación hacia mí por ser chileno era una cosa terrible. Pasaban la Guerra del Pacífico en las clases de historia y a la salida me sacaban la mugre. Prefería estar acá en un colegio público.

Mi mamá murió a los 49 años en un accidente de tránsito. Para mí, que tenía 28, fue muy violento, porque me dijeron del choque y justo estaba trabajando en una clínica donde atiné a pedir una ambulancia y salir dentro de ella. La vi ahí: muerta y sin nada que hacer. Se me vino una sensación horrible de culpas por la adolescencia, por sentirme imbécil y todo lo que conllevaba el no darle las gracias, no decirle "te quiero, mamá". Aprendí que esas cosas hay que decirlas, que hay que saber manifestarse.

Jamás votaría por Manuel José Ossandón. Si se enfrenta un gobierno de derecha y uno de centroizquierda, votaré por el candidato, no por la coalición. Dependiendo de quién se presente estaría dispuesto, incluso, a votar por la centroizquierda. En tanto en la derecha no votaría por Ossandón. Creo que sería un pésimo presidente para Chile. No es su momento. El no ha sido capaz de armar un núcleo político maduro y pensante a su alrededor. Hoy no estamos para populismos irresponsables.

Estuve dos veces a punto de morir. La primera cuando me atropellaron en Perú. Era muy chico, pero algo de conciencia tenía de lo que pasaba. Ahí se me rompió el riñón izquierdo y el bazo. Por lo mismo, tengo una cicatriz grande en mi torso y debería vacunarme cada cinco años contra la meningitis, cosa que no hice nunca, hasta que en 2002 me dio una septicemia y nuevamente estuve a punto de morir. Tenía las manos y los pies negros, estaba conectado a un respirador y en shock. Era terrible pensar que me iba a morir y que tenía deudas emocionales y no había dado las gracias a las personas correctas, como hijos y amigos. Desde ahí siento que vivo de más.

Antes de que me expulsaran del Colegio Médico me denunciaron, de todas las posibilidades que había, tres veces. Cometí un grave error cuando asumí como ministro: sabiendo que valoro la autonomía, independencia y decir las cosas exactamente como me parece que son, no congelé mi militancia en el gremio. Cuando Michelle Bachelet y Soledad Barría fueron ministras, lo primero que hicieron fui ir a visitar al Colegio Médico. Esa cuestión es muy impropia. Yo paré los carros cuando me pareció pertinente y eso desencadenó una expulsión. Pese a todo, estoy tranquilo y contento haciendo clases en la Universidad San Sebastián.

Si me ofrecieran una postulación a candidato o un cargo público, no aceptaría por ningún motivo. Tampoco asumiría nuevamente como ministro. Estoy haciendo lo que quise hacer siempre: dedicarme a una universidad, estudiar y enseñar. Estoy muy contento. Además, si Sebastián Piñera es el próximo Presidente, cuando asuma yo voy a tener 65 años y ahí ya no puedo asumir un ministerio que se vive tan en terreno como Salud.

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