Al rescate de Vidal

El amistoso de hoy entre Perú y Chile encuentra al Rey Arturo en su peor momento en Europa. Mientras el Barça lo reprende, Rueda se preocupa y lo aconseja. El volante, en tanto, le baja el perfil a todos sus frentes de conflicto.


Arturo Vidal es uno de los líderes de la Roja y eso nunca ha estado en discusión. Su espíritu guerrero y gran calidad le dan el privilegio de proyectar una imagen única, de esa que caracteriza a los ídolos. Es el Rey, el que nunca se rinde, el que siempre está dispuesto a luchar, más aún cuando se trata de vestir la camiseta de Chile.

Sin embargo, por más que su figura parezca inquebrantable, no lo es, porque el para muchos mejor futbolista chileno de todos los tiempos también es vulnerable, también sufre y se equivoca. Tiene tanto derecho a hacerlo como a pasar por momentos malos.

Y así es como encuentra a Vidal el amistoso ante Perú, esta noche, en Miami, en su peor época futbolística desde que está en Europa.

Su presente en el Barcelona es amargo y eso no lo tiene feliz. A diferencia de lo que vivió en Bayer Leverkusen, Juventus y Bayern Múnich, donde disfrutó el protagonismo constante, en el club catalán experimenta lo contrario: está relegado a la suplencia. Por primera vez saborea la amargura de sentarse en la banca y no ser una estrella de su equipo.

Como era de esperar, no lo ha tomado muy bien. Dejó ver su insatisfacción con una serie de mensajes en sus redes sociales. Aunque lo negó, estaba claro que apuntaba a Ernesto Valverde, el técnico culé.

Hasta el gerente general blaugrana tuvo que salir al paso. “Los mensajes de Vidal tienen una doble connotación. El chico demuestra que quiere integrarse rápidamente al Barcelona y ayudar al equipo, pero a la vez se siente frustrado personalmente por no disponer de más minutos (…) Debe trabajar en la línea de tener respeto por los compañeros, el vestuario, el entrenador y el club. Entendemos que de alguna manera él es muy consciente de que estos tuits le han perjudicado a él más que a nadie”, advirtió Pep Segura en Mundo Deportivo.

La preocupación no es solamente azulgrana, porque también se trasladó a Chile, donde Reinaldo Rueda observa con inquietud el complejo momento que vive el volante, ese al que prefiere sobre el histórico excapitán Claudio Bravo, según él mismo ha señalado.

Vidal suma escasos minutos en España y eso no es nada bueno, piensa el adiestrador, que necesita al Rey tranquilo, concentrado, fortalecido y sobre todo gozando de toda la continuidad posible. La situación es crítica, porque los arrebatos del chileno lo único que han hecho es dificultarle más el panorama. Por eso, conversó en privado con él y le dejó un mensaje en su última conferencia, ya en Estados Unidos.

“Nos perjudica lo que atraviesa Arturo Vidal, porque no tiene la dimensión que todos le conocemos. Él debe conservar mucho equilibrio. Conversé con él inmediatamente cuando llegó, y le solicité que tuviera mucha cordura, mucho equilibrio, aunque no es fácil por todo lo que él ha venido realizando, pero que no debe desesperarse. Barcelona está en una transición, fue un riesgo el que corrió al pasar a un equipo como en el que está”, sostuvo el colombiano.

Por eso mismo, el Clásico del Pacífico aparece, al mismo tiempo, como una excelente ocasión para que el mediocampista recupere las buenas sensaciones que ha perdido estos meses en el Barcelona.

Entusiasmo real

En este contexto, Vidal se motiva con el choque de hoy en Miami. “Todos dicen que es el clásico del Pacífico, sabemos que será muy difícil porque son todos jugadores con mucha hambre de triunfar. Siempre Perú ha tenido buenos jugadores. Quizás no tuvieron la fortuna de clasificar, pero mostraron un muy buen fútbol”, analiza, respecto del combinado de Ricardo Gareca.

Frontal, el volante afronta la versión que lo responsabiliza, junto a Gary Medel, por la ausencia de Marcelo Díaz en la Selección: “Me da risa escuchar que imponemos jugadores al entrenador. Nunca he estado en un equipo donde los jugadores eligen a los jugadores, donde los jugadores manden. Acá está Rueda, quien sabe mucho de fútbol. Ni yo ni nadie puede decir qué jugadores puede llamar y quienes no”.

También se refirió a su falta de continuidad en España. “Estoy feliz en el Barcelona. Sé que vienen momentos lindos, y que al final de la temporada levantaremos títulos”, afirma.

Para Rueda, en tanto, también será la ocasión de ver qué sucederá en el arco con Fernando de Paul y cómo Chile trata de superar su déficit de gol.

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