Para los medios hispanos ya es un hecho que Lionel Messi se quedará en Barcelona. El campeón de América accedió a bajarse el salario a la mitad y firmará por cinco temporadas con el equipo blaugrana. Sin embargo, el club aún debe cumplir con los límites presupuestarios de La Liga para confirmar al transandino.

Así lo confirmó el diario El País de España. Según la publicación, la estrella accedió a bajar sus ingresos a la mitad de los 163 millones de dólares que recibía por año, hasta la temporada pasada.

Déficit presupuestario

Sin embargo, los problemas del equipo culé no terminan con la firma de La Pulga. “La masa salarial es un 110% de los ingresos, no cumplimos el Finantial Fair Play”, señaló recientemente el presidente de la institución, Joan Laporta.

Hace varios años que el Barça está jugando al límite de sus finanzas. En la temporada 2019-20, el gastó 751 millones de dólares en salarios, cerca del 74% de sus ingresos, pese a que la norma aconseja que ese margen no supere el 70%.

La pasada campaña, el club culé se gastó 600 millones en los emolumentos de los jugadores, aunque todavía no es definitivo cuánto ingresará por conceptos publicitarios. Esa, precisamente, es uno de los apuros de Barcelona. No es lo mismo un equipo con o sin Messi

“El Barça tiene que disminuir el gasto en 200 millones de euros”, explicó Javier Tebas, presidente de La Liga, a El País. Según la institución, la entidad azulgrana puede gastar sólo 407 millones de la moneda norteamericana en sueldos.

En ese escenario, el regreso de Antoine Griezmann al Atlético de Madrid parece ser una de las soluciones. El delantero galo gana cerca de 35 millones de dólares anuales, una cifra que correspondería un alivio para el presupuesto blaugrana. Esa es una de las razones que tiene pendiente el trueque con Saúl Ñiguez, volante colchonero.