Belén Carvajal: “Eso de que ‘ay, el fútbol es de varones’ nunca fue una barrera para mí”

La primera mujer en arbitrar un partido profesional en Chile vence por un día el veto a hablar y desahoga sus sensaciones tras su histórica actuación del domingo.


A la árbitra pionera, Belén Carvajal (35), la primera mujer en dirigir un partido profesional de varones en el fútbol chileno, la tenían con la boca cerrada. Enrique Osses, el presidente de los árbitros, no la dejó pronunciarse en las horas previas a la cita histórica y tampoco el mismo domingo del Cauquenes-Colchagua, “No tiene permiso de nadie”, afirmó rotundo el timonel cuando tras el partido se le pidió clemencia. Y ella, obediente, se sacudió sin titubear a los que le reclamaron una impresión. Ayer, el que manda, la autorizó al fin a pronunciarse y Belén, uno a uno, fue avisando educadamente a quienes anteriormente la habían solicitado: “Osses ya me autorizó, llámame cuando quieras”.

¿Por qué ahora sí la dejan hablar y antes no?

En la mañana, don Enrique me avisó de que estaban autorizadas las entrevistas, así que ahí comencé a avisar. Siempre está la disponibilidad, pero hay que tener la autorización. Y es que los árbitros nunca hablan. Pero ahora era importante, aunque queríamos ver los resultados del partido primero. De ahí, lanzarnos.

Y tras el análisis del partido, ¿qué conclusiones saca?

Bien. No estaba tan nerviosa, cuando entré a la cancha me dio un poco de nervio, pero luego sentí que el partido lo había vivido antes. No existió ese nerviosismo de no saber cómo lo iba a hacer. Trabajédo para tener las herramientas necesarias para hacerlo bien.

¿Le ayudó que fuera de Segunda y no fuese televisado?

Es que en el Mundial sub 17 estuve como con 30 cámaras encima. Creo que suma mucho el apoyo de la comisión, que ha trabajado constantemente con las árbitras para que estemos en una categoría mayor a la de nosotras.

¿Lo suyo es un hecho aislado o veremos más árbitras dirigiendo a hombres?

Aquí se trabaja en conjunto. Todo es igual para todos. Se trabajan con las mismas directrices, pero a través de planteles: femenino, juvenil, Segunda, Primera B y Primera A. Es transversal. Para todos iguales, pero con categorías.

No dijo si esto se repetirá.

Mi objetivo siempre fue clasificar a un Mundial femenino. Estoy en el arbitraje hace 13 años. Y arbitrar ahora un partido masculino vino de regalo. Fue algo que nunca esperé. Trabajé mucho, y me empezaron a dar partidos de varones sub 17 y sub 19, y yo focalizada en lo mío, porque sabía que en el Mundial sub 17 femenino nos jugábamos la vida. Nos fue bien y esto fue como un regalo, la guinda de la torta.

¿No quiere repetir?

En estos momentos estoy focalizada en Francia 2019. Estoy en cursos, quizás un torneo en febrero. Si mis jefes sienten que puedo dirigir un partido, bienvenido sea. Pero seguiré trabajando como vengo haciendo. Si dio resultados, hay que repetir.

¿Se considera valiente?

En el sentido de seguir con mis objetivos, con lo que quiero ser. Fui futbolista, quise llegar a la Selección y lo hice. Ahora quise llegar al Mundial, y voy. Si hay que esforzarse el doble, me esfuerzo el triple. En eso sentido, sí soy valiente.

¿Lo es por incursionar en un espacio de hombres?

Mis padres y mis hermanos siempre estuvieron vinculados con el rodeo, entonces siempre estuve en una sociedad vinculada a lo varonil, de hecho el rodeo es así. Entonces cuando llegué al fútbol me dio lo mismo. Eso de que “ay, el fútbol es de varones” nunca fue una barrera para mí.

¿No le pusieron trabas?

Llegué en la transición, hace 13 años. No hubo trabas por ser mujer, pero sí comentarios, aunque nunca me afectó para seguir desenvolviéndome. “Ustedes no son capaces” o “el fútbol es de hombres”, pero he demostrado durante tanto tiempo que soy capaz, que después todo eso se revierte. Después de las críticas vienen las felicitaciones. Al principio sí, pero ya no. La sociedad ha evolucionado tanto… Bueno, no tanto… Pero lo ha hecho en el fútbol. Y eso se ve en las Rojas.

¿Esos comentarios provenían del ambiente referil?

No, yo empecé amateur, no comencé en el INAF. Fueron dos o tres años en los que estuve en la amateur, donde hay que ser valiente para plantarse al medio del campo.

El domingo los jugadores no sabían cómo hablarle.

Sí, estaban tímidos, pero después se soltaron. Era algo nuevo para ambos. Para mí estar ahí, y para ellos ser arbitrados por una mujer. Pero después se dio lo normal del juego, lo que siempre pasa.

Se oyeron comentarios inapropiados hacia usted.

Es parte del fútbol. Sea hombre o mujer, el árbitro nunca va a recibir un piropo tipo “bien, árbitro”. No va a existir. Entro a la cancha y no escucho a la gente de afuera. Recién ahora vi unos links suyos donde me di cuenta de lo que me decían, pero es parte del fútbol.

Hubo comentarios sexistas.

Es que, si viera a esas personas, les diría que tienen que evolucionar. Que vean otras cosas, que vean la tele, otros países. Este año ha sido tan movido el tema de la mujer en la sociedad, que no los consideraría sexistas o este estilo.

¿Es feminista?

No, no creo ser feminista. Siempre he sido de la idea de que ambos sexos son capaces de hacer cualquier cosa. Hago las cosas porque soy capaz de hacer las cosas, no porque el medio me premie. Creo tener las habilidades y las herramientas para desarrollarlas, pero feminista no. No creo en la igualdad, sino en la equidad. Estoy en un trabajo equitativo. No me gusta la palabra igualdad, sino equidad. Si me dan las mismas herramientas y puedo llegar allá, perfecto. Si no, perfecto también.

¿Qué le espera ahora?

El Mundial es mi foco. Si hay un partido de varones, bien, vamos, para sumar minutos. Y después veremos qué sigue. Ahí tengo que hablar con la comisión. Quiero ir a Tokio 2020 y después ver qué pasa.

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