Del cielo al infierno

Francia, Croacia y Bélgica lideran el equipo ideal de la Copa del Mundo elaborado por La Tercera. Brasil, que era el gran favorito, no tiene representantes. La oncena decepción la lideran argentinos, alemanes y españoles. El mejor entrenador fue Didier Deschamps, mientras que Jorge Sampaoli terminó siendo un fiasco.


Se acabó el Mundial y llega la hora de las evaluaciones. ¿Quiénes fueron los mejores? ¿Quiénes quedaron en deuda? La Tercera escogió a la oncena ideal de la Copa del Mundo, dominada por Francia, el campeón. También elaboró un equipo decepción, conformado, principalmente, por alemanes, argentinos y españoles.

En el arco no hay grandes dudas. El belga Thibaut Courtois se consagró como el mejor, porque fue el más regular. Tal vez si Hugo Lloris no cometía ese grueso error en la final ante Croacia, el Guante de Oro sería suyo.

Los laterales jugaron un papel preponderante. Thomas Meunier (Bélgica) y Lucas Hernández (Francia) destacaron en ambas facetas del juego, sobre todo gracias a sus peligrosas subidas. Los centrales también colaboraron, tanto en la defensa como en el ataque; y quienes mejor lo hicieron fueron Raphaël Varane (Francia) y Domagoj Vida (Croacia). Sobriedad y solidez.

En el medio el que se robó la película fue Luka Modric (Croacia), quien se llevó el Balón de Oro del Mundial, pero uno de los secretos del campeón fue N’golo Kanté, el hombre que más balones recuperó en todo el certamen.

En la ofensiva no hay mucha discusión. Los galos Kylian Mbappé y Antoine Griezmann brillaron, tal como Eden Hazard en Bélgica. El Diablo Rojo hizo un gran torneo, igual que su compañero Romelu Lukaku, autor de cuatro goles.

El DT francés Didier Deschamps se transformó en leyenda, mientras que Jorge Sampaoli fue la contraparte, por lo que lidera el peor once (ver infografía) de Rusia 2018, donde destaca Lionel Messi por sobre el resto.

A la hora de evaluar una selección completa, Alemania defraudó en toda la línea: era el campeón vigente, lideraba las apuestas y se fue en primera ronda. Un poco menos bochornoso fueron los casos de Argentina (subcampeón 2014) y España (campeón 2010), que se despidieron en octavos.

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