En la línea de Bielsa, Guardiola y Basay: 10 grandes broncas de técnicos a sus futbolistas

El llamado de atención del técnico de Palestino a Fabián Cerda el fin de semana hizo rememorar otras recordadas polémicas entre un DT y un jugador de su equipo.


Terminado el primer tiempo del duelo entre Palestino y la Universidad de Concepción, el último fin de semana, la transmisión oficial del encuentro captó al entrenador árabe, Ivo Basay, propinándole un fuerte reto a su arquero Fabián Cerda. La imagen fue noticia y tras el partido, el entrenador explicó la situación: “En el caso de Fabián le dije que no podía estar pendejeando, que le pasó de canchero. Tuvo dos jugadas en donde se confió y casi nos hacen el gol”, explicó tras el juego.

La imagen de Basay encarando a su arquero, hizo recordar otras situaciones en las que entrenadores alrededor del mundo perdieron la compostura por alguna acción de un dirigido suyo. Recordado es el enojo de Marcelo Bielsa con Matías Fernández durante el duelo ante Bolivia, 4-0 a favor de Chile, por las clasificatorias al Mundial de Sudáfrica 2010. Fernández sintió un dolor y el Loco no dudó en recriminarle sus constantes problemas.

El 3 de mayo de 2012, se dio una particular situación. Delio Rossi, adiestrador de la Fiorentina en ese entonces, sacó de la cancha al serbio Adem Ljajic durante el primer tiempo, en el 32′. El jugador le hizo saber su molestia y le aplaudió de manera irónica. El entrenador no encontró nada mejor que lanzarse sobre el futbolista y golpearlo. Tras el duelo, el estratega fue despedido.

Pep Guardiola, el exitoso entrenador español, también ha tenido rabietas contra algún dirigido. Hasta tres veces ha reclamado contra un jugador. La más recordada, su reto a Alexis Sánchez. El chileno había jugado a mitad de semana un partido por la Selección y luego se lesionó, jugando por el Barcelona. El entrenador, furioso, las emprendió contra el tocopillano. “¡Usa la cabeza!”, le gritó.

Tras su paso por el Barcelona, Pep emigró al Bayern Múnich. En Alemania, también tuvo un encontrón con un jugador, aunque con un final más amigable. Terminado un partido ante el Borussia Dortmund, el entrenador se dirigió al defensa Joshua Kimmich para recriminarle. Tiempo después, Martí Perarnau, en su libro ‘Pep Guardiola, La metamorfosis’ reveló el incidente. Benatia ingresó al terreno de juego y debía darle instrucciones a Kimmich, pero este no las escuchó. “¿Has oído las instrucciones de Benatia?. No, Pep, no las he oído.  ¡Joder, tenías que posicionarte de mediocentro!”, fue parte del diálogo. “Has jugado sensacional, Joshua. Eres bueno, muy bueno. ¡Te dije que podías hacerlo, te lo dije!” terminó la conversación.

Y también en Inglaterra le sucedió algo parecido. El Manchester City acababa de ganarle 1-3 al United, en el clásico de la ciudad. Pero eso no fue impedimento para que Pep retara a Raheem Sterling por realizar bicicletas y regates innecesarios, lo que provocó además el enfado de sus rivales. Antes de celebrar, el entrenador se acercó a Sterling para hacerle saber su enojo, aunque de manera paternal, con abrazos y caricias.

Muchos años antes, se dio en España una escena memorable. Temporada 93/94, el Espanyol se enfrentaba al Real Madrid B en la Segunda División. El jugador Roberto Fresnedoso se acercó a la banca del equipo catalán para ser atendido por una herida en la mano. El técnico José Antonio Camacho le gritó: “Eso no es ná’, anda a tomar por culo”, y lo envió de vuelta al terreno de juego.

Algo parecido a Ljajic, hombre de la Fiorentina, ocurrió con el camerunés Samuel Eto’o y Luis Aragonés. El 3 de diciembre del 2000, Eto’o, de apenas 19 años, fue sustituido a los 5′ del segundo tiempo en el Mallorca. El jugador no estuvo de acuerdo con la sustitución y Aragonés se acercó al banco y lo zamarreó, para bajarle los humos ya que el joven Eto’o, según narran las crónicas de la época, se consideraba la figura del equipo.

En Argentina también son constantes estas situaciones. Una de ellas, ocurrió cuando Eduardo Domínguez era entrenador de Colón. El Sabalero ganaba 0-2 en su visita a Huracán, pero el local dio vuelta el marcador con un jugador menos. “Cagones, son unos cagones”, expresó el DT a sus propios jugadores, ante el trámite del partido.

En Perú también se dio un fuerte cruce entre Franco Navarro, de la Universidad de San Martín, y Eduardo Rabanal. El jugador realizó una fuerte entrada contra un rival y el técnico le dejó clara su opinión de la jugada: “Como te hagas expulsar no juegas nunca más en tu puta vida conmigo”, fueron sus palabras.

 

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